miércoles, 9 de enero de 2008

LA SEÑORA DE NEGRO

Pasó por la sala de espera preguntando -Siga por el pasillo- le dije breve.
Paredes grises, el suelo es celeste. Puertas 1 – 2 – 3 – 4 – 5 – 6 ... Vuelve la señora pasea por delante de mí inquieta, al fin se sienta al lado mío. Solo hay dos asientos.
Seguro que le dijeron lo mismo que a mi vaya por el pasillo y espere a la derecha. Los pensamientos fluyen, que si, que no... Tranquila, el cirujano lo dirá. Son muchos meses de una larga espera de sentimientos encontrados.
Una amiga me decía: - Si fuera algo grave no te hubieran dado para dentro de seis meses - Si, me digo, pero la procesión va por dentro. No lo comento. Espero. A mi mente vuelve el momento de la mamografía ¡Qué dolor! ¡Cómo puede ser que te estrujen tanto! Bueno, calma, ya pasó.
Son 9,15 esta es la hora de consulta. Sigo esperando. Pasan mujeres vestidas de blanco, delantal abierto... ¿Para qué se lo ponen si así no hay sensación de asepsia? Si de coquetería. La señora de negro tose, me mira, elabora flemas que traga. No me gusta. Me mira más fijamente, yo me desentiendo. Pasa un hombre, delantal verde, gorro verde, zapatos cubiertos en verde. Mis pensamientos siguen volando, divago entre posibilidades, no debo. Sigo esperando. El piso es celeste.
Llega la enfermera me pregunta por otro nombre, sigue de largo. La señora se fue. Cuando pase de nuevo la enfermera le diré que había una señora aquí. A ver cuando me toca. ¿Habrá venido el cirujano? En el hilo musical una canción moderna con ritmo. Eso es bueno, levanta el ánimo. Es mejor en un hospital, la música relajante deprimiría.
La señora de negro no vuelve. Aquí no hay movimiento, estoy sola, el paraguas reposa en una esquina, no voy a entrar con él porque molestará. El día está gris y lluvioso, no lo veo pero lo se, el mar estaba alto, colmado.
El pequeño calendario, nuevo, del 2008, se cae de mi libreta de apuntes. Una hermosa pintura de flores blancas y rojas en perfecto equilibrio en una maceta vieja muy bien lograda por algún pintor sin manos. Ejemplo de superación, pintadas con la boca o el pié. ¿Cómo es que no podemos hacer ciertas cosas a veces mínimas y estos señores, chicos o mujeres logran estas maravillas?
Oigo pasos. Nada. Pacientes que pasan por el pasillo. La música sigue. Es más melancólica. No me gusta mucho.
Miro en qué fecha caen los cumpleaños. Este año es bisiesto. Cumple mi hija el 29. Cae viernes. Es bonito y curioso que haya nacido ese día. Nació casi sola, sin dolor, fue precioso.
Son las 9,35 y solo hay gente que pasa por el pasillo de blanco, de azul, de rojo. La señora de negro no volvió. Le pregunto a una enfermera que sale si es aquí, muestro el volante. –Si, es aquí- dice. -Espere que miro- Se va hacia el fondo del pasillo gris. Son las 9,40.
Silencio de voces, solo se oye la música. Silencio de pasos. Solo yo y mi paraguas en el rincón, las mamografías en el asiento vacío. La señora de negro no volvió.
Viene la enfermera que fue a averiguar... - ¿Ud. Cómo se llama? - Le doy el volante... – A ver, no la tengo... hoy es miércoles seguro que es el cirujano del fondo – Se va con la orden, vuelve. – Mire, es al fondo del pasillo, espere a la derecha que la llaman por nombre –
Voy hacia allí, está la señora de negro. Un señor pasea por el pasillo, una pareja cuchichea, una señora lee un periódico. Esta sala de espera es más grande. La señora de negro me mira. Yo miro por la ventana y veo la capilla de los militares que está al lado del Hospital Abente Lago. Al salir pasaré por allí, iré a visitar a San Judas Tadeo, por mí, por la familia, por mis amigos. ¿Cómo puede ser que esté pensando todo esto?
Me llaman. Consulta pequeña. Doctor muy afable, una practicante y una enfermera. Entrego las mamografías, edad... desde cuándo.. Desnudarse hasta la cintura. Explicaciones del Dr a la practicante mirando las mamografías. Ve esto... ve aquí... no hay nada... ve la diferencia? Exploración del Dr., exploración de la practicante, preguntas, respuestas, comentarios: No observo nada... limpio aquí... limpio allá, dice palpando estirando, drenando.
- Vuelva en mayo –
- En mayo me voy-
- Vuelva en abril, haga otras mamografías en marzo. Se va a Argentina? Aquello está muy mal...- Me da las órdenes firmadas
- Me voy a disfrutar con mi familia... - respondo
- "Otra vez a exprimir las tetas, me digo"...
- Vaya tranquila está todo bien.
Me visto. Salgo. En la sala de espera queda la señora de negro esperando. Me mira. Sigo sin hacerle caso. Voy al patio cubierto a ordenar las cosas en el sobre. Aquí no se oye la música, solo llegan murmullos del hospital. Me siento en uno de los sillones. Es relajante el lugar. Todo está bien.
La Capilla de los Militares está cerrada, no importa, mi intención vale. Miro para arriba. La señora de negro está mirando por la ventana. Me desentiendo.


9 comentarios:

PIER BIONNIVELLS dijo...

No quiero ni imaginar tanta emoción contenida.. no me gustan los hospitales y mucho menos tener cita con el medico... solod e pensarlo me pongo mala..

no se si este relato es inventado.. pero quiero que sepas que mientras te leia he vivido cada linea como si fuera yo misma.. y esto me gusta..

muy buen post rosa.. abrazos..

Ma. Luisa dijo...

Te comprendo tanto, sin comentarios. Gracias a Dios ya pasó. Un fuerte abrazo

La LLama Violeta dijo...

holaa pues la verdad que no veo el cursor... revisa a ver q paso amiga... otra cosa... el se vera solo con explorer con firefox no se ve... asi como muchos otros codigos q con firefox no funcionan...

pero aca estoy revisando con explorer y no veooooo nadaaaaa...

saludos violetas y cualquier otra cosa q quieras solo pidelo...

Francisco Pereira dijo...

Cuanta tensión...un exámen lleno de angustia y sugún comentarios de dolor.
Y lejos con la señora de negro, que se valla a otro lado a buscar amigas.

J-oda dijo...

Tan real todo esto.
Y la espera es lo peor!


Gracias por pasar por casita.

Y que se alejen estas situaciones lo más posible.

Saludos desde mi ahora.

RosaMaría dijo...

Pier bionnivells: Si es desagradable, pero nos tenemos que enfrentar a ello en alguna ocasión.
El relato no es inventado, el médico al que iba por primera vez, una maravilla de comprensión y delicadeza.
Gracias por estar aquí.

Ma. Luisa: También gracias a vos por estar siempre

La llama violeta: entré elegí la mariposa naranja, la puse en etiquetas pero no salió yo desde el mío tengo una zaeta con una estrella en naranja pero parece que los demás no la ven. Dónde la coloco? Gracias y besotes

Francisco Pereyra: Sos un sol, vos sabés que en la sala de espera hay un cartel con la imagen de un hombre que dice: Yo también me lo hice.
Parece ser que ciertos medicamentos que se toman producen mastitis y otros en los hombres, así que averiguar bien, por si las moscas...
Gracias amigo, la sra de negro se quedó allí. No la quiero paranada ni paranadie. Beso

J -oda: Si, es la realidad hay que ser prudente, pero se te mueve el piso. Otros de los comentarios que hizo el doctor que se da más en caso de fumadoras, aunque tengo amigas operadas que nunca han fumado. En fin. Cuidarse y hacer los exámenes pertinentes.
Beso. Gracias por venir

Xesca dijo...

La señora de negro siempre acechante, sin embargo mejor lejos que cerca...Aunque dicho así es como quitársela uno para echársela a otro.

Intenso relato, historia real aunque deseo lejana.

No sé cómo mandarte un mail privado, pero me encantaría con tu permiso, poner un enlace en mi blog para que otros puedan disfrutar de este lugar tan hermoso que he descubierto y me gustaría compartir. Si no tienes inconveniente, por supuesto.

CHARO dijo...

Esa espera interminable de hospitales me resulta demasiado familiar y en demasiadas ocasiones las he tenido que experimentar tanto para mi cómo para familiares.Pero para tí ha sido más positivo ya que gracias a la espera has escrito este relato que parece sacado de una película de suspense (a veces la realidad supera la ficción),yo en esos momentos no me viene la "musa de la inspiración",me quedo en blanco.Gracias preciosa por advertirme del error que tenía en mi lista de páginas interesantes,ya las he corregido.No eres la primera que me dice porqué no enseño mi "careto" pues cualquier día de estos igual os sorprendo, pero nena tú eres mas GUAPA y te lo digo con afecto y de verdad, yo soy una más del montón.BESAZOS.charo

RosaMaría dijo...

Amigas: Gracias por ser tan consecuentes con mis relatos y cosas. En gusto tenerlas por aquí. Yo también las voy a enlazar. Un abrazo.

A PESAR DEL TIEMPO

Rosas a la espera, nobles. Aún sin agua siguen abriéndose al sol, a la luz, esperando que alguien se asome a esa puerta añeja y despintad...