sábado, 5 de enero de 2008

LAS PRIMAS-HERMANAS




Vivían en la misma casa, en tiempos donde el entretenimiento era la radio y tanto Papá Noel como los Reyes Magos escribían cartas contestando los pedidos de los niños.
Rosa Clara nació en Noviembre, tenía la tez aceitunada y sus ojos eran oscuros brillantes e inteligentes, con cejas que parecían delineadas por un artista, negras igual que el pelo lacio y brillante. Fue desde pequeña independiente y decidida.
Rosa María nació en Diciembre. Más pequeña, tenía la tez clara y llevaba el pelo castaño oscuro con largos bucles que se sostenían atrás con un moño blanco para evitar que se enmarañara por lo rizado. En la carita resaltaban sus ojos redondos y marrones. Era tranquila y observadora.
Ella hablaba menos que su prima hermana, que llevaba la voz cantante en todo. Las dos se adoraban, además desde pequeñas se vestían casi igual salvo variantes en detalles y color.
Iban juntas siempre, y curiosamente compartían gustos, juguetes y comidas en una armonía que maravillaba a la familia.
Llegaban otra vez los Reyes y la carta era escrita por los padres. A los cinco años las pequeñas respondían como todos los niños con una larga lista al clásico: ¿“Qué querés que te traigan los Reyes Magos”?


Rosa Clara pidió varias cosas: - Una muñeca, un juego de cocina, una pelota, un triciclo y un vestido de Blanca Nieves. Se vislumbraba en ella un carácter fuerte y con convicciones firmes, porque aún poseyendo una gran sensibilidad, siempre se las ingeniaba para obtener lo que quería.


Rosa María dijo: -Una mesa con una silla, cuadernos, pinturitas, un piano y una muñeca grande. Más soñadora que su prima, le gustaban los cuentos y tenía ciertas dotes artísticas.


Los padres, hermanos entre sí, comentaban que este año habría conflictos cuando los Reyes trajeran los regalos, pero escribieron lo que las primas habían pedido.
Como todos los chicos ellas hablaban con gran expectación sobre si vendrían a no vendrían y si les traerían todo.
Rosa Clara siempre estaba corriendo e investigaba todo juguete que se pusiera en sus manos, le gustaba recitar poesías y tocar el piano. En cambio Rosa María siempre estaba pintando, cantando y tratando de bailar en puntas de pie.
Pero las dos se complementaban muy bien pues no había motivos de pelea entre ellas.
Al fin llegó el día y las dos se fueron a dormir poniendo sus zapatos cerca de la puerta. No comprendían mucho el ritual, pero les daba gracia hacerlo. Antes la gente se acostaba temprano así que no hacía falta decirles que fueran a la cama pronto .
Cada una en su habitación se quedó dormida esperando la sorpresa del día siguiente.
¡Y llegaron los Reyes Magos..!


Por la mañana las primas abrieron los paquetes. Estaban tan contentas, que casi ni desayunaron. Fueron corriendo al patio común para mostrar los regalos, aunque, según la carta de Baltasar que su papá les leyó: “No les trajeron el vestido y el piano porque no los habían encontrado”
No les importó. Cada una en lo suyo, echaban una mirada rápida a la otra con el interés lógico por tanto juguete junto.
Lo primero que hizo Rosa María fue sentarse en su sillita blanca con flores de colores en el respaldo del asiento, la mesa del mismo color se llenó de lápices. La muñeca atravesada en sus rodillas parecía ser su regalo secundario y ya estaba dibujando.
Rosa Clara jugaba con la cocina poniendo las pequeñas ollas de aluminio sobre las hornallas. No podía dejar de mirar la sillita de su prima, le encantaba con su alto respaldo y tanta flor sobre el blanco brillante. Con su muñeca en brazos se dirigió a ella: - Mi muñeca se llama Chiquita…- le dijo acercándose y haciéndola bailar delante de Rosa María. Ésta no contestó, entretenida con su cuaderno y sus pinturitas.
Rosa Clara dijo tocando los dibujos de la silla: - ¡Qué lindo..!
La otra le contestó: - Es un perro... No se enteró de que no hablaba del dibujo sino de la silla. Rosa Clara muy decidida fue a buscar el triciclo: - ¡Mirá que lindo mi triciclo! - y tocó el timbre que sobresaltó a su prima.
- ¿Querés el triciclo…? preguntó rápida.
- No- Dijo Rosa María poniendo la muñeca sobre la mesa. Ésta fue a parar al suelo.
Rosa Clara la levantó y poniéndolas juntas comprobó que era bastante más grande que la de ella
- ¿Cómo se llama?- preguntó
- Se llama Nena
- ¿Querés que les dé la comida?
- Si – Contestó Rosa María bufando porque la interrumpía.
- Pero necesito la silla – sugirió la otra tocando el respaldo de flores multicolores.
- Estoy dibujando… - contestó su prima.
- Pero… ¡mirá qué lindo es mi triciclo…! Te lo cambio por la silla… - insistió Rosa Clara tocando varias veces el timbre.
Rosa María miró a su prima que ya la estaba fastidiando, ella sabía que podía ser muy insistente y que cuando se le metía algo en la cabeza no descansaba hasta conseguirlo. Pero aún así le contestó:
- Te presté la muñeca, basta…
-¿Y si cocinamos las dos?
- No quiero - fue la respuesta. Ella también era tozuda y quería que su prima lo entendiera.
Entonces Rosa Clara le tiró de los rulos, el moño se deshizo. Rosa María se levantó y le dio un empujón. Al caer su prima, las dos muñecas quedaron en el piso despatarradas igual que la "mamá".
Rosa María al ver las muñecas en el piso las señaló y le dijo para recalcar la diferencia de tamaño: - Mi Nena es más grande que la tuya-
Rosa Clara no dijo ni mu, se levantó rápido y fue a agarrar la silla. Ya le enseñaría a su prima quien mandaba allí. Rosa María tironeó para que la soltara. con tanta fuerza, que su prima fue a dar nuevamente al piso.
Se sentía triunfante, le había dado a su prima una lección. Volvió a sentarse y comenzó a dibujar como si nada hubiera pasado, ya había demostrado que no se dejaría quitar la silla. Pero Rosa Clara se levantó rápido y , con los negros ojos echando chispas, sacudió la silla desde atrás. Lo hizo con tanta fuerza que Rosa María fue a dar al piso de nariz. Comenzó a llorar.
Rosa Clara trajo entonces el triciclo y haciendo sonar el timbre repetidamente para acallarla o tal vez para que no se oyera su llanto le dijo: - Tomá, no llorés, te lo presto.
- No quiero, agarrá las muñecas - dijo Rosa María mandoneándola y señalando con su pequeño dedo a Chiquita y Nena que seguían en el piso mientras seguía llorisqueando. Los ojitos de las dos se enfrentaban con decisión. Ninguna quería ceder en su pelea por la silla que ahora mostraba las cuatro patas para arriba.
Rosa María se levantó, la agarró con decisión y se sentó junto a su mesa. Su prima levantó las muñecas casi resignada yendo hacia la cocinita.
Mirando de reojo a su prima que todavía sollozaba mientras seguía dibujando su dichoso perro, se le ocurrió otra estrategia para lograr lo que quería. Empezó a hacer que lloraba por lo bajo:
- ¿Porqué no tenés las nenas vos mientras yo cocino? ¡Pobrecitas están llorando! dijo escondiéndose detrás de las dos, siempre haciendo que lloraban mientras las sacudía un poco.
Rosa María miró a “Chiquita y a Nena”, le daban lástima. Movió la cabeza y levantándose las tomó en brazos y comenzó a pasearlas. Seguía llorando un poco, igual que su prima, solo que ella lo hacía por el golpe y la rabia y la otra en nombre de las “nenas”.
Al ver la silla libre Rosa Clara la puso rápidamente delante de la pequeña cocina sentándose contenta y triunfante para hacer la comida pero sin dejar de simular sollozos.
Rosa María acunaba las muñecas yendo y viniendo. Cada tanto le daba patadas a la pelota que iba y volvía de la pared a su pie. Cada movimiento era certero y fuerte.
Así continuaron un rato, hasta que uno de los pelotazos fue a dar a la cocinita…
Rosa Clara juntaba todo mientras lloraba de verdad.
Rosa María sacudía las nenas que también lloraban. Fue entonces cuando los padres se asomaron al patio para ver porqué había tanto alboroto, pero creyendo que todo era un simulacro de las niñas siguieron con sus tareas.

Y esta amigos míos es una de las historias de las inseparables primas-hermana
Rosa María ...........................Rosa Clara

4 comentarios:

GLADYS dijo...

HOLA ROSA MARIA!QUE HERMOSO RELATO, TAN DESCRIPTIVO QUE ME PARECIO VER LA ESCENA. UN GUSTO HABERTE ENCONTRADO, TUVE UN TIO, QUE FALLECIO HACE AÑOS, QUE ERA DE LA CORUÑA, UN LUGAR QUE SIEMPRE QUISE Y QUERRE VISITAR A PESAR DE QUE NUNCA HE IDO A EUROPA, PERO...NUNCA SE SABE.TE SEGUIRE VISITANDO, BESOS DESDE ARGENTINA Y QUE TENGAS UN GRAN AÑO.

Deepak Gopi dijo...

May these three kings come to your house and give all the blessings :)

RosaMaría dijo...

GLADYS: De qué lugar de La Patagonia sos? Lástima que yo me vuelvo en Mayo sino te decía que vinieras, pero estás a tiempo. Alojamiento gratis.
La plantilla es dulce y no molesta a los relatos. Me encantó. Beso y Gracias por entrar.

DEEPAK GOPI: thank's. The House is de Munch my inspiration. Kis for you

Xesca dijo...

Son esos pasajes de una misma que tal vez parece que no importan demasiado pero que siempre llevamos dentro. Leía y me parecía estar viendo la escena entre ambas niñas.

Ayer lo leí pero no podía dejar el comentario (cosas de la tecnología) hoy volví, y ahora si creo voy a poder.

A PESAR DEL TIEMPO

Rosas a la espera, nobles. Aún sin agua siguen abriéndose al sol, a la luz, esperando que alguien se asome a esa puerta añeja y despintad...