DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (Argentina 1811 - 1888)

Recuerdos de provincia (fragmento)

"Las publicaciones periódicas son en nuestra época como la respiración diaria; ni libertad ni progreso, ni cultura se concibe sin este vehículo que liga a las sociedades unas con otras y nos hace sentirnos a cada hora miembros de la especie humana por la influencia y repercusión de los acontecimientos de unos pueblos sobre otros. De ahí nace que los gobiernos tiránicos y oriundos necesitan, para existir, apoderarse ellos solos de los diarios y perseguir en los países vecinos a los que pongan de manifiesto sus inseguridades. "

sábado, 16 de octubre de 2010

DESAPARECIDO

Golpeé brevemente con los nudillos sobre la puerta del despacho. No fue un pedido de permiso, ése ya lo tenía para reabrir el caso. Sólo fue una comprobación de que esa polvorienta y gastada madera no se desmoronaría al tocarla.
Resistió, golpeé un poco más fuerte, el sol que se colaba por alguna rendija hacía bailar infinitas motas de polvo en un haz de luz.
Parecía no haber peligro, entonces empujé levemente y la puerta se abrió con unos quejidos secos dejando ver el interior. Telas de arañas, algunos bichos sin identificar que huyeron hacia su cueva y polvo cubriéndolo todo. Maderas rotas por el paso del tiempo y por restos de alguna pelea y un profundo olor seco a sucio que me hizo estornudar esparciendo minúsculos arabescos de más polvillo, llevé mi mano izquierda hacia la nariz, mientras la derecha obturaba rápida la cámara sobre los distintos planos del despacho abandonado. Pasé al pequeño cuarto de baño casi eligiendo donde pisar, este tenía un pequeño espejo torcido y una ducha minúscula con una desgarrada cortina gris. Enfoqué todo y saqué fotos a diestra y siniestra, hasta el piso fue retratado.
Salí sin cerrar. Mi crónica relataría que estuve allí, en ese despacho fantasma tantas veces utilizado por el famoso detective René Louman desaparecido hace cinco años.
Lo vi pocas veces, las necesarias para comprender que era el mejor, nunca se supo nada de lo acaecido.
Seguí sacando fotos en la recepción, tampoco me sustraje a sacar fotos del espejo. En él se reflejaba la puerta abierta del despacho y el otro pequeño espejo del baño. Salí de allí con un extraño influjo sobre mi mente, algo me decía que iba a ser capaz de resolver el caso, de encontrar al detective vivo o muerto. Estaba eufórico sin saber porqué. Seguí en mi recorrida fotografiando todo.
Ya en mi estudio y reveladas las fotos las puse a secar, luego pasé a la ducha a sacarme la sensación de polvo del pelo y el cuerpo. Sonreí a mi espejo que me devolvió la imagen de siempre, y como siempre pasé mi habano por él escribiendo René Louman y no el mío como era mi costumbre,. ¿Estaba obsesionado o era deformación profesional? No perdía esa manía cada vez que tenía un caso difícil.
La ducha fue reconfortante, demoré más que de costumbre en ella. Cuando salí el nombre de René Louman, se leía perfectamente en el espejo totalmente empañado.
Las fotos estaban nítidas, eran bastantes, siempre exagerado me dije. Había detalles difusos, el polvo cubría casi todo. Mi jefe no se quejaría pensé, tenía fotos hasta de mis zapatos. Las ingresé en el ordenador. Amplié partes interesantes acercándolas con el zoom. Fragmenté cada una de ellas minuciosamente. En el piso del baño casi debajo del espejo, un detalle en el que no reparé cuando estuve allí llamó mi atención, parecía un cilindro cubierto con tierra, bien podría ser una bala. Al pasar el zoom por el espejo observé irregularidades entre capa y capa de tierra, acercándolo más vi con asombro que eran letras apenas legibles, acerqué una por una y pude leer dificultosamente: “Alex Picot” Solté todo el aliento que había tenido retenido. Enseguida empecé a averiguar desde mi ordenador los datos del suceso. Decidí que ahora continuaría en secreto mis investigaciones y desde luego esa fotografía y muchas otras no irían a la crónica. Eran mi punta del ovillo en ese misterioso caso.
Volví a la foto, el cilindro del piso parecía ser, algo así como: ¡un habano!. Tendría que volver a esa casa, en el espejo comenzaba la solución.

16 comentarios:

fonsilleda dijo...

Neniña, estupenda historia. Vale la pena esperar siempre por ti.
Bicos.

tia elsa dijo...

Excelente Rosa María un placer leerte. Besos tía Elsa.

RosaMaría dijo...

FONSILLEDA: Gracias, tan generosa siempre, me hubiera gustado seguirla, pero para el blog está bien abierta a lo que vendrá.
TIA ELSA: Gracias amiga, para mí un placer tu visita. Seguro has disfrutado ayer junto a tu mami y los hijos. Beso.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Rosamaría:

Intrigante relato, pero me dejaste con la duda sobre lo sucedido al detective.

Gracias por visitarme,

abrazos.

Ana María López dijo...

Hola! me encanto su pagina!!

Me llamo Ana Maria y soy administradora de un directorio web/blog. Tengo que decir que me gusto mucho su pagina y le felicito por hacer un buen trabajo. Le cuento que me encuentro construyendo alianzas con webs amigas para asi atraer mas visitantes y poder hacer mas conocida mi web. Por ello, me encantaria contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren tambien en su web.

Si esta de acuerdo. Hagamelo saber.

Suerte con su web!
Ana Maria

Goathemala dijo...

¡Qué delicia leer una entrada de suspense tan bien escrita!

Me pasa como a Rafael, no sé si habrá continuación o nos quedamos con el misterio. En cualquier caso, un placer leerte.

Un abrazo.

RosaMaría dijo...

RAFAEL LIZARAZO: Yo tampoco se lo que pasó con el detective, sigue la investigación pero es secreta... Beso amigo y gracias.
GOATHEMALA: Pues habrá que ver como sigue, el cronista seguirá investigando sobre el detective desaparecido... ¿A vos qué te parece? Beso gordote y gracias por leerme.
ANA MARÍA LÓPEZ: Esto ya genera una cadena de amigos de por sí, veo que todavía no has posteado, seguiré visitando tu blog. Un afectuoso saludo.

Abedugu dijo...

Espero que después de este fantástico relato no nos dejarás sin resolver el enigma ¿no?.
Buen fin de semana.

Rodolfo N dijo...

Una buena historia con suspenso.
Me gustó
Un cariño

Néstor dijo...

las buenas historias son estas que dejan pensando al lector sobre algunas cosas no definidas.
Rosa María, gracias por pasar por mi blog y dejar tu comentario, y también tu preocuapción por mi ausencia. En breve volveré.. algunos problemitas de caracter personal y laboral son los responsables de mi momentanea lejanía.
unn abrazo

Elida de Diego dijo...

Rosi querida !!! como dice tía Elsa, es un placer leerte, pero no esperes que yo resuelva este final, jajajjjj
besitos !!!

RosaMaría dijo...

ABEDUGU: estoy a mil cosas pues la llegada de fin de año, propone finales en lo cotidiano, pero el periodista sigue investigando. Besos amiga y gracias.
RODOLFO N:Gracias amigo, un día de estos llamaré al periodista y fotógrafo a ver como van sus hallazgos.Abrazo cordial.
NESTOR: También estoy en eso, te comprendo, me pasa igual, espero que todo esté bien en tu vida. Te aprecia y aprecia lo tuyo: Rosa
ELIDA DE DIEGO: Te puedo poner en contactar con el periodista, a ver si le das una mano! Gracias por visitarme amiga. Beso y felices vacaciones.

Juan Luis Urribarrí dijo...

Que bien. Supongo que es una parte de algo más grande, de una novela tal vez. Me gustó.

Saludos desde mi Cantina

Manel Aljama dijo...

Me encanta. Relato negro al viejo estilo como Sam Space, Marlowe...
Bicos

RosaMaría dijo...

JUAN LUIS URRIBARRI:No era esa mi idea, aunque por los comenarios, me estoy animando a hacer el relato un poco más exteso. Todo es cuestión de tiempo... Beso y gracias.
MANEL ALJAMA: Gracias amigo! Exagerado, aunque entre todos me están tentando a seguirla. Un abrazo grande cálido como el tiempo en Bs.As.

RosaMaría dijo...

AMIGOS: Cuántos errores en mis comentarios, espero los haya entendido.
Los ensayos de teatro me tenían atareada pero ahora que pasó todo y con bien, pondré algunas fotos en el otro blog para que vean que bien me salió el papel de loca cazamariposas y fotos de las otras obras.
Cariños y felicidades, no me olvido de vosotros.