DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (Argentina 1811 - 1888)

Recuerdos de provincia (fragmento)

"Las publicaciones periódicas son en nuestra época como la respiración diaria; ni libertad ni progreso, ni cultura se concibe sin este vehículo que liga a las sociedades unas con otras y nos hace sentirnos a cada hora miembros de la especie humana por la influencia y repercusión de los acontecimientos de unos pueblos sobre otros. De ahí nace que los gobiernos tiránicos y oriundos necesitan, para existir, apoderarse ellos solos de los diarios y perseguir en los países vecinos a los que pongan de manifiesto sus inseguridades. "

viernes, 3 de junio de 2011

SONATA DE SHUBERT D 960 part 1-1

Mi piano desgrana sus notas con vergüenza
vergüenza de romper el silencio
que se escucha en la casa.
No se oyen como antes sonidos de niños,
de madre que amasa,
de cantos ni trinos.
Solo el pasar de los coches y los colectivos.
Movimiento incesante que retumba en los oídos
Y que resuena en el cuerpo.
Es un constante redoble.
Ruido… ruidos en la calle.

Hasta la dulce y simple voz que acompaña el tango
sale trémula y tímida, es mi voz, que no tiembla
pero teme la molestia del vecino.
Costumbres perdidas, mis dedos se deslizan en el piano
evocan momentos de tertulias
con familia y con amigos.
La vorágine del tiempo absorbe
a los seres en sus idas y venidas.
Trabajo, soledad, sonrisas, celulares,
trato de rescatar momentos, todo breve
diluyéndose en el tiempo.

Y el piano sigue sonando con vergüenza y pudor
interrumpiendo el silencio de la casa.
Alguien tal vez recordará esos tiempos
en que se paraba segundos bajo una ventana.
Tiempos perdidos, no los de antes, los de hoy,
perdidos en un trámite, en esperas, en paradas,
tiempos robados en los que se pierde el tiempo,
sin amor y sin palabras.
Tiempo.., tengo que acompasar el tiempo
y el piano sigue el tiempo del vals,
del tango, del minué y sigo menos tímida.

Partituras viejas, amarillas,
llegan a tiempo a mis manos.
y una maravillosa sonata
Sonata dulce, suave...
Molto Moderato...
Sonata de...
Shubert...

8 comentarios:

Francisco Espada dijo...

He creído oír el dulce acento del piano, Rosa, y hasta me he envelesado con su melodía.

Chela dijo...

Estupendo,una lectura hermosa con esa melodía de fondo...¡Da gusto!

Gracias por tu visita. Un abrazo.

Franziska dijo...

Todo se mezcla en una nostalgia que fue y que es vida, cada instante vivido no volverá a repetirse y sin embargo nuestro corazón hace comparaciones, recuerda y quiere llenar de sentido el presente y el tiempo pasado. Está muy conseguido este relato.

Un abrazo.

Franziska dijo...

He estado escuchando a Galeano. He leído algunos libros suyos y haberle leído me ha hecho recuperarle completamente cuando le oía hablar. Es el mismo hombre, con la misma lucidez, con su sinceridad y su hombría de bien.
Es un hombre que no es de ningún lugar del planeta porque es patrimonio de la humanidad, un ser humano enorme como una galaxia y lo maravilloso es que siendo tan grande, resulta al mismo tiempo, tan cercano como cualquiera de nosotros.

Gracias por el envío del enlace del vídeo. Ha sido toda una delicadeza y un acierto por tu parte. Gracias, querida amiga.

David C. dijo...

Por alguna razón mientras leia recorde ese tango de Gardel: "Mi Buenos Aires Querido".

Alondra dijo...

¡Hola! hermoso escrito donde la melodía de un piano es como fotografías es blanco y negro.¡Qué hermoso haberlo vivido!...

Conversaciones de todo dijo...

Bueno Maria Rosa yo toco tres canciones Shubert, tedigo una cosa todo el mundo no le gusta clasica porque no tiene la costubre.
Algunas gente que si legusta, hay otro que no, hay gente gusta regueton, eso que sabe oir.

Vivi dijo...

Me encantò!!!!!!!