domingo, 6 de septiembre de 2015

DEL LIBRO DEL TAO



31. Herramientas de violencia

Los soldados son herramientas de violencia, temidos por todos;
El sabio no los empleará.
Su propósito es la creación;
El de ellos es la destrucción.

Las armas son herramientas para la violencia, no para el sabio;
El las usará cuando no hay otra elección,
Pues valora la paz y no se deleita en la conquista.

Pues quien se deleita en la conquista
Se deleita en el sufrimiento de los hombres;
Y quien se deleita en el sufrimiento de los hombres no puede controlarlos.

Los que matan en la guerra deberían llorar
Y celebrar la conquista con un funeral.

7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Desde nuestro origen hasta hoy.
No aprendemos.

Besos.

Marina-Emer dijo...

Muy acertado lo que he leido...pero ya esta bien de muertes ...ladrones de guante blanco y ver familias en paro.
gracias por tu visita ha sido un plcer devolvertela
un abrazo
Marina

Abuela Ciber dijo...


Magnifico lo qe hoy nos regalas
Te dejo mis cariños con la esperanza que en la semana que comienza ,sueños que acunas se hagan realidad

RosaMaría dijo...

TORO SALVAJE: Bien lo dices. Abrazo fraterno.
MARINA EMER: me uno a tu ruego... Será ´posible parar esto? Beso y gracias
ABUELA CIBER: reflexiones que son casi propias mías y de muchos. Beso y buena semana

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

La violencia y la guerra son el aliciente para los fabricantes de armas, engendros del demonio.

A pesar de tantas tragedias no hemos aprendido.

Un abrazo.

Franziska dijo...

Afirmaciones o enseñanzas que nacen de la verdad y de ella se nutren para afirmarse.
Interesante aportación. Gracias por compartirla. Franziska

RosaMaría dijo...

RAFAEL HUMBERTO LIZARAZO: muy cierto lo que expresas. La remanida frase "Hay intereses creados", cada vez más actual en armamento y política. Gracias por tu aporte. Beso
FRANZISKA: Ya es un clamor del mundo el reclamo por tanto dolor inútil en los seres humanos. Besos amiga.

A PESAR DEL TIEMPO

Rosas a la espera, nobles. Aún sin agua siguen abriéndose al sol, a la luz, esperando que alguien se asome a esa puerta añeja y despintad...