DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (Argentina 1811 - 1888)

Recuerdos de provincia (fragmento)

"Las publicaciones periódicas son en nuestra época como la respiración diaria; ni libertad ni progreso, ni cultura se concibe sin este vehículo que liga a las sociedades unas con otras y nos hace sentirnos a cada hora miembros de la especie humana por la influencia y repercusión de los acontecimientos de unos pueblos sobre otros. De ahí nace que los gobiernos tiránicos y oriundos necesitan, para existir, apoderarse ellos solos de los diarios y perseguir en los países vecinos a los que pongan de manifiesto sus inseguridades. "

martes, 22 de septiembre de 2015

DOLOR...

     El dolor es el mismo, no sabe de tiempos. De todos modos el tiempo es un invento que no hace ni menor ni mayor el dolor. Cuando todo pasa lentamente lo hace insoportable. Cuando pasa en un instante lo hace insoportable. 
     El dolor es el mismo, punzante,  en el estómago, en el corazón, en las entrañas. No hay términos medios, en ese tiempo que puede ser lento o rápido el dolor lacera y hiere sin compasión.
     Es un tiempo sin medida en que el que se va sufre porque deja, porque sabe, porque lo decide o porque no lo decide, porque piensa en un instante que deja, que se va y todos quedan.
     El dolor es el supremo purificador y el compañero final del camino, es el  que inexplicablemente también deja una paz infinita.
     Pero el otro dolor, el del que queda sintiendo esa gran soledad, ese abandono del que se fue,  del que se fue rápido o que se fue lento, ese dolor: No sabe de tiempos. 
     Duele la espera, duele el arrebato súbito, todo duele y el tiempo entonces no es nada, solo está el dolor que se siente en el estómago, en el corazón, en las entrañas. No hay  términos medios porque ese dolor lacera, hiere sin compasión y sin tiempo.


Dedicado a María Teresa y Elba que sienten ese dolor…

14 comentarios:

Abuela Ciber dijo...

Un abrazo solidario
Cariños

RosaMaría dijo...

ABUELA CIBER: Gracias por tu abrazo que puedo sentir. Beso.

Marina-Emer dijo...

Hola amiga...bien dices el dolor viene y va y tal y como tu relato nos indica si es en amor y hay olvido ese amor y dolor nunca cesa ni se olvida.
gracias por tu comentario ...agradable tu visita
besos

RosaMaría dijo...

MARINA EMER: somos todas del "club" Así que tu visita me alegra aún en reflexiones penosas como la mía. Gracias por estar.

Franziska dijo...

Lamento que alguna persona esté sufriendo de ese modo. La verdad es que ya lo has expresado con una gran minuciosidad. Nuestro consuelo es que el dolor termina por amainar y, lo extraño, es que baja de intensidad, antes o después, y terminamos acostumbrándonos a él. El dolor físico y el dolor del alma, la verdad, si a algo tememos, con razón, es al dolor.

Gracias por tus amables palabras dejadas en mis blogs. Un abrazo. Franziska

Ricardo Tribin dijo...

Me solidarizo de corazón con aquellos que padecen de dolor.

Abrazo grande y especial.

Abuela Ciber dijo...

Pase a visitarte y desearte que esta semana disfrutes plenamente a los que amas

Cariños

Manel Aljama dijo...

Cariños. El dolor por la pérdida es una elemento que nos hace humanos.

RECOMENZAR dijo...

Siempre hay un tipo de dolor en la vida Perder al ser amado y recomenzarse
el dolor de muelas es terrible y el dolor de oidos te rompe el craneo
un placer encontrarte

Elida de Diego dijo...

Hola Rosi, no hay mayor dolor, qué perder a un ser querido. Besos.

esteban lob dijo...

Presentas muy clara y gráficamente el dolor, RosaMaría. El físico y el del alma, muy bien reflejado este último.
Hace pocos días, de súbito, aparentemente sano como un roble, cayó y murió en el acto uno de mis consuegros a sus 85 años. Su viuda, por lo inesperado, ha quedado con el consiguiente dolor de alma, afección fuerte y obviamente muy profunda.Le dicen lo habitual en estos casos, "qué excelente manera de morir" "ya la quisiera cualquiera".Y es cierto, pero dada la circunstancia no da para aminorar el dolor.

He colocado este caso personal tan vigente en mi familia, para ofrecer un caso de dolor inesperado y difícil de superar, pero que deja opción a opiniones muy fundadas como las que expuse, aunque sea imposible en el momento disminuir la angustia de la sobreviviente. Tal vez...con el tiempo.

Abrazo.

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Es muy cruel ese dolor de ausencia... ese dolor que no pasa.

Un abrazo.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Rosa!!!

Es muy cierto lo que expresas en tus letras, y es más, hay dolores que llevan a la tumba que nunca se superan. Ese es el caso de una prima mía, le murió un hijo de 26 años en un accidente de trafico, y el dolor la hirió de muerte.

Te dejo un abrazo y toda mi estima.
Feliz fin de semana.

RosaMaría dijo...

A TODOS MIS AMIGOS Y AMIGAS: ¡¡GRACIAS!!
Hasta prontito!