Es el barrio más pequeño de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires (C.A.B.A.)
Conocido también como “Barrio del puerto”
fue testigo en el año 1800 de la aparición del culto a San Pedro González Telmo
(de ahí su nombre), designado entonces patrono del viejo convento de Santo
Domingo.
Las calles de San Telmo conservan las
viejas casonas de las tradicionales familias adineradas que las ocupaban y que
en 1871 las dejaron huyendo de la fiebre amarilla. Muchas de estas casonas se convirtieron
en conventillos que ocuparon variadas familias de inmigrantes, generalmente
trabajadores del puerto.
Según la familia tomaban una o dos
habitaciones y se compartía cocina, patio y baños. Aún sin entenderse convivían
no siempre en armonía.
En este enlace hay más detalles sobre la
historia de este barrio tan popular.
https://ideasletrasyotros.blogspot.com/2019/04/el-tango-y-los-conventillos-de-la-boca.html
Algunas de estas casonas se conservan aún
y están destinadas a pequeños y variopintos comercios de antigüedades y
artesanías.
El barrio aglutina edificios antiguos y
señoriales de los siglos XIV, XIX y XX. Que se trata de conservar como
patrimonio cultural.
Una de estas casonas queda en la calle
Humberto 1° (primo) 478.
Lo
que fuera cochera de los dueños que tenían varios autos antiguos fue transformada
en casa de comidas. Muy bien ambientada ya que también heredaron
elementos antiguos que utilizaron en la decoración del lugar. Está atendida por
sus dueños, lo que hace que la comida sea excelente aunque por la pandemia la
carta es reducida.
San Telmo es visitada día y noche por
turistas, pero en estos momentos solo éramos poca gente y todos de la ciudad y
el Gran Buenos Aires, (A.M.B.A.)
Pues allí es donde estuvimos el Sábado 12 de
Diciembre de 2020.
Tomando los recaudos necesarios nos
reunimos para degustar un rico menú. Fuimos pocos pero buenos…
Comenzamos con una “ abundante picada”
Un buen brindis une y bendice la mesa.
No podía faltar un buen vino. El menú a la
carta: bondiola a la Savora
Bondiola con manzana y espagueti a la
carbonara para 2.
Una recorrida y fotos del lugar mientras
vienen los postres.
La parte cubierta en la entrada, con mesas
guardando la distancia protocolar.
Y el patio abierto desde otro ángulo…
Y a todo esto llegaron los postres. Poca
variedad porque lógicamente al haber poco turista, no es conveniente tener
mucho.
Helado con Dulce de leche para las amigas que siempre piden lo mismo y entre anécdota y anécdota todo se hace más dulce y divertido. Budín de pan para mi hijo que nos acompañó con gentileza y alegría buenísimos.
Tiramisú para mi hija que también estuvo en el festejo con alegría y cariño.
A esta altura ya nada quedaba del vino más que lo que había en las copas para otro brindis.
De la galera salió una velita que fue a
parar a mi postre.
Momentos muy conversados sobre la
filosofía de la vida y el paso de los años…
Aunque llegó el momento de apagar la
supuesta velita.
Aprovecho para brindar por todos los que me
acompañan siempre por un saludable, bendecido y venturoso 2021.