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sábado, 30 de junio de 2018

VENTAJAS DE TENER TIEMPO LIBRE

Ya son algunos años de mi jubilación y con altibajos es decir, momentos agradables y momentos tristes, aproveché los libres repartidos entre diferentes cosas.

Las reuniones con amigas a la orden del día, se disfrutan puesto que tenemos cosas en común y la una tiene que esperar a la otra y viceversa. Motivos que sabrán los mayores y conocerán los más jóvenes.

Otras reuniones con familiares, algunos bien otros medio pachuchos que ya no están porque es sabido que a esta altura algunos quieren descansar realmente pues han hecho lo suyo.
Visto lo anterior, quedé un poco "tocada" cosa que demoró mis entradas, pues todo requiere equilibrarse nuevamente. Mente y cuerpo forman una unidad y necesitan tiempo para ello.

Luego están los viajes por mi variopinto país. Me encantan aunque repita destinos como el de Las Termas de Río Hondo, o La Serranita, que son especiales para mí por salud y por tranquilidad.

No me quiero olvidar de la lectura a la que no dedico mucho tiempo, escritura y pintura que están relegadas. El piano duerme. En fin, que el invierno ha llegado y se instaló en el ocio, plantas... alguito... Taller de memoria... y eso sí: Complemento de pesas y Tai chi son mi gran diversión y con ellos soy consecuente.

Facebook, también requiere atención, aunque no le dedico mucho y por allí tengo el grupo de Jardineros en acción de Villa Sarmiento, donde nos reunimos una vez por mes, para hablar de plantas, regalar, pedir, dar gajos a quien guste e intercambiar fotos con la secuencia de su crecimiento o florecimiento.

Tengo una distracción agregada que me exige un aprendizaje acelerado y tedioso, pero me pongo a ello pues mis hijos y un grupo, uno solo porque me niego a tener más, requieren ahora mucha atención:  Es el celular nuevo con watsApp y otros chiches.

Una trata de no ser desatenta pero... No se puede estar a todo con la tecnología y menos si hay que buscar el estuche, sacar las gafas, ponérselas y luego darle a escribir con dedos poco entrenados para esas letritas que para colmo no coinciden con la escritura aprendida en dactilografía.

Todo es reaprender en el Celular (Teléfono móvil inteligente), que no es lo mismo que la Computadora (Ordenador) es decir, las neuronas tienen que buscar y a veces es más fácil grabar el mensaje por voz que escribir en WatsApp.

Pero por aquí es otra cosa, es lo mío. A mano alzada, a la primera la mano trasmite directamente los sentimientos y el cerebro ya tiene todo más o menos incorporado.

Es mi tiempo libre después del partido en que Francia le ganó bien a Argentina, todo está silencioso, tristeza y decepción, pero no siempre se gana y es lógico que gane el mejor, aunque el esfuerzo ha sido intenso...

Ahora a publicar esta primera entrada de invierno que viene soleado aunque muy frío y me despido hasta la próxima deseándoles lo mejor.

martes, 7 de noviembre de 2017

A PESAR DEL TIEMPO

Rosas a la espera, nobles. Aún sin agua siguen abriéndose al sol, a la luz, esperando que alguien se asome a esa puerta añeja y despintada aunque no exenta de belleza.

También la canasta espera. Canasta que ha contenido frutas, verduras, carnes, pescado, regalos y hasta un gato recién nacido traído de contrabando en algún autobús.

A pesar de que la puerta está cerrada conserva la dulzura de viejos colores que la alegraron en su momento.

La mano que dejó allí esa canasta florida, puso mucho amor, está a la espera.

Todo perdura a través del tiempo y lo que fue bueno, sigue siendo bueno. 

lunes, 2 de marzo de 2009

LAS HORAS VIVIDAS

¿Puede una película ser el detonante que haga emerger momentos importantes de nuestra vida?
Al salir del cine recordé mi cuarenta cumpleaños, ascendiendo al Cerro Otto en Bariloche. Eran las seis de la mañana. Seguí mis estudios de mayor.. Mis compañeros de estudio mucho más jóvenes dormían y yo, afuera, bajo ese cielo, mirando la luna despedirse de las estrellas y sintiendo el frío del deshielo en la cara.
Estaba emocionada ante el espectáculo, y curiosamente no me sentía sola.Mientras el sol empezaba a iluminar mi día, hablé con el corazón a mis hijos: “Estoy aquí, pero estoy con ustedes, no necesitamos estar juntos para estar juntos…”
Mis ojos se unían al deshielo, porque el amor se desbordaba en ellos. Suavemente, entré y me acosté en silencio. Al rato se encendió la luz y las voces somnolientas de mis amigos, empezaron a cantar el cumpleaños feliz. Hubo torta y ya bebiendo el chocolate caliente mi niña afloraba al sentirme querida, mimada.
El profesor nos recordó que teníamos tarea.
¡Nuestro último examen!: Vida en la Naturaleza.. Seguir escalando el Cerro
- ¡Vamos Nona! - Me decían los veinteañeros en el ascenso a la cima.
Fue arduo, especialmente el descenso, pero mi fuerza de voluntad y mi tesón estaban allí. Lógico que sin la fortaleza física no lo hubiera conseguido. Pero mi empeño en vencer los obstáculos se impuso ante las dificultades. Salvo dos chicas que no pudieron cumplir las consignas, todos aprobamos.
Al final de la cena hubo cantos y un hermoso ramo de flores. ¡Me encantan las flores! Coloridas, con ese olor silvestre, que solo se da en la pureza natural de la montaña. ¿Puede transportar un recuerdo a otro?
El flash es rápido como mi mente.
Me encuentro en Escobar. Terminó el recorrido por la exposición de La Fiesta Nacional de la Flor. ¡Qué exhuberancia! ¡Cuánta belleza! ¡Cuánto color! ¡Qué deliciosos aromas! ¡Me sentía agradecida a la vida por poder disfrutar de ello..!
En el viejo Renault doce, los cuatro: mi hija, mi sobrina, Francisco y yo. A la derecha del camino el sol, que en todo sus rojos, se escondía en el horizonte.
Él dijo: - ¡Vamos a contemplar este espectáculo! -
Desvió a la derecha enfilando hacia los pastos del costado de la carretera. Mi vista y mi intuición sintieron que el coche andaba distinto. La trompa descendió levemente, mi cuerpo percibió el cambio enseguida. Francisco miraba el horizonte fascinado, su pericia de conductor lo hacía despreocuparse. Yo no podía despegar mis ojos del capot que suavemente seguía avanzando y bajando. Estaba muda, no quise darle indicaciones El atardecer se reflejaba en el metal. El coche seguía bajando y deslizándose sin avanzar. Francisco reaccionó asombrado cuando el ángulo se agudizó. Las chicas daban grititos de quince y dieciséis años. -¡Agua! ¡Agua!- decían.
Sin duda era agua que los pastos cubrían totalmente. Al abrir las puertas el coche se deslizó un poco más. ¡Barro y agua hasta las rodillas! Coches parados en la carretera, hubo alguien que ayudó a Francisco a sacar a las chicas en brazos.
El estaba petrificado mirando su coche.
Un camionero dijo: - Hace falta un tractor…
- ¡Ya vengo! - dije decidida dejando a Francisco que empujaba inútilmente el auto desde adelante. Caminé hasta una casa cercana. El barro de mis piernas secándose al calor.
Golpeé en la entrada. No había nadie. Al darme vuelta, vi el tractor verde, reluciente, nuevo, enfilando hacia la tranquera.
El conductor me preguntó que quería. Le expliqué la situación. Bajó diciendo: - Voy por unas cuerdas... –
Al volver con los elementos traía un hermoso ramo de flores recién cortadas. “Tome, quédese tranquila” -
- Estoy tranquila… Gracias… - Dije aspirando el olor que automáticamente me recordó al Cerro Otto.
El tractor dio la vuelta hacia el camino. Montada en el guardabarros verde, al lado del conductor y con el ramo de flores en el regazo me sentía la Reina de la Flor de Escobar.
Regazo…
Es una hermosa palabra, las palabras me llenan con su significado, no pasan ante mí de forma intrascendente.
Regazo... puede contener placer, dolor, alegría, varios significados profundos. También puede contener arrogancia, orgullo, y... Pudor; aquí recuerdo una situación embarazosa.
¿Qué es lo que permite saltar de un recuerdo a otro siendo estos tan diferentes?
Mi capacidad de asombro no tiene límites ante las situaciones insólitas que me ha tocado vivir.
Estaba amamantando a mi pequeña de pocas semanas. Sus ojitos en los míos. Ternura más ternura. Por la ventana, el sol calentaba más nuestra tibieza.
Miro hacia la puerta del dormitorio y observando mi pecho desnudo, el plomero decía:
- ¡Señora, terminé con la cañería! –
Bochorno mutuo ante la interrupción de la dulce intimidad compartida. Solo atiné a cubrirme con la mano.
- Pe..pe.. perdone señora! - decía mientras se limpiaba las manos con los trapos sucios.
Mi sentido del humor afloró recién cuando se fue.
Hoy ya es un recuerdo tierno.
¿Qué mecanismos extraños de la mente me recuerdan en este momento al padre de Ricardo?
Con Ricardo tuve una breve relación después de mi primer divorcio.
Sus padres eran mayores, italianos como mi familia paterna. Yo solía amasar fideos y llevarlos algún domingo a su casa. Disfrutaba cocinando y viendo la alegría de los tanos compartir el placer por la buena comida casera.
El padre falleció de repente. Ricardo, agobiado, tenía que hacer trámites e ir a buscar a su madre. Como siempre impetuosa y solidaria, me ofrecí para acompañar al señor en su ataúd hasta el velatorio.
Sola con él en ese salón aún desnudo de ornamentos y flores, me senté en un rincón. Pasados los primeros momentos de respetuoso silencio me fui acercando. En uno de mis arranques empecé a hablar con él sin darme cuenta.
Le dije que se fuera tranquilo. Que su hijo cuidaría de su madre, que la señora no sufriría porque habían sido muy felices. Que yo había disfrutado con nuestros almuerzos, en fin, que descansara en paz.
Me invadió una gran tranquilidad porque sentí que él me había escuchado.
Y me mente voló.
Voló a unos pocos años después, cuando mi hermano tuvo que hacer los trámites por el fallecimiento de nuestro padre y se repitió la situación.
A solas con él antes de que lo llevaran y sobreponiéndome al dolor de la pérdida, con la voz quebrada por el llanto. le di las gracias por haberme enseñado a amar la música, a bailar, a respetar y a hacer que me respetaran, a ser independiente aún comprometida en relaciones y obligaciones y, por sobre todo a ser feliz con todo lo que hago y con las pequeñas cosas cotidianas.
Ya no recuerdo qué mas le dije pero reiteré las gracias…
Ahora, mientras acomodo las flores en el jarrón, agradezco al infinito por las horas vividas.

UNA PELÍCULA ARGENTINA PARA VER

 https://www.instagram.com/reel/DSQj3VTjjX0/ CABALLOS SALVAJES Excelente película con la actuación de HÉCTOR ALTERIO.      Poco para decir q...