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viernes, 27 de marzo de 2020

VERANO TARDÍO




      Estas fotos fueron tomadas entre el 7 de marzo de 2020 y  el día 13 del mismo año.

     Un año particularmente caluroso en Buenos Aires, Ramos Mejía, donde resido. 

    Varias recorridas que dieron pie para resaltar la exuberancia de las plantas en este verano donde todo estaba en su mejor época de florecimiento antes de la llegada del otoño y desgraciadamente también de la pandemia que azota al mundo.

     Hacer el post para este blog fue una recreación de la caminata. Eso me abstrae de este aislamiento forzoso y prolongado.

     La primera planta fue la que me asombró y allí comenzó la idea de mostrar las variadas plantas que hay en las calles. 

     Se trata de un olivo que había en una esquina. Allí descubrí que tenía olivas y cargado de ellas. 

Qué insólito verdad? En plena calle!!


     Les puedo asegurar que hacía mucho calor así que fui buscando sombra como podía y aquí la encontré. Claro que ya las primeras hojas de otoño empezaron su alfombra.

     El sauce llorón también me dio su sombra.


     Y al llegar a la esquina... Mucho amor en esa vivienda. Esplendor en todo, ya les comenté que este verano trajo maravillas. Claro que da su buen trabajo mantenerlas bien.


     No pude resistirme a primeros planos. 
     Pero desde otra perspectiva vi éstas, así que tuve que cruzar para hacer la foto.



     Sigo desafiando al sol del mediodía. Esta foto tenía mucha luz. Arriba se puede ver inclusive la Rosa China, compitiendo entre las dos.

         Cada propietario tiene su gusto y en las aceras se ven especies variadas.

   
 Cables y postes por todas partes... ¡Qué mala foto!




      Ya había pasado otra vez por este lugar… Una jungla. Quién sabe qué épocas gloriosas tuvo.


   
     Una reliquia para los amantes de los coches antiguos.

    Al fin un poco de sombra… Mucho calor, no son horas de andar por la calle.

      Algún romántico sobrescribió:  CÓMO NO VOY A ESPERARTE
      
      Me pareció precioso. Juventud divino tesoro.
     Ésta en su follaje intenso y tupido también nos muestra la exuberancia de este verano generoso aunque caluroso... Todo es cuestión de gustos, me gusta el verano y su exuberancia. 

     Me apuro hasta la próxima sombra mientras el jardinero sigue arreglando.


         Enfrente, me llama la atención esta vivienda tan sencilla pero casi de cuento. Ya no se ven.

       Verán que esos árboles son más añosos que todo lo visto.

     Y vamos acercándonos al centro de Ramos Mejía, ya los árboles son más pequeños y cambia también el paisaje de las casas. Este es casi uno de los últimos chalets que voy a ver.


     Aquí no se preocupan mucho o no volvieron de vacaciones ya que éstas están sedientas. Cierran sus hojas al máximo para protegerse del sol.

     Desgraciadamente estaba inmóvil…    Calcinada en la vereda...

    Tristeza y olvido. 

     Avda. de Mayo y Pringles.  La Casa de Obregón, casa de té y fantasía. Un mundo para soñar y pasar hermosos momentos.

     Compré en algún momento regalo para pequeños  y adolescentes de la familia ya que están muy de moda...


     Aquí el final del paseo.

     Agrego una foto del año pasado donde nos reunimos para tomar un te y algunas exquisiteces.
     
     Una tarde divertida y amorosa entre amigas. Gracias chicas...

   

     Ese mismo día este Gnomo de la alegría me eligió y no tuve más remedio que traerlo conmigo. Lo bauticé René... La causa no la sé.

     Seguramente lo había pasado muy bien en la reunión.


viernes, 1 de mayo de 2015

OTOÑO DE 2015

Hace calor este otoño;
él también está desorientado,
como muchas almas que caminan la ciudad.
Duda entre seguir como siempre
o intentar darle un giro a sus vientos y a sus lluvias.
No menguaron las  flores ni los brotes,
el otoño se renueva  bajo otra faceta,
se arriesga y continúa…    
Está enamorado del verano,
flirtea con él en un extraño acuerdo
y éste le sigue el juego
desafiando la Naturaleza toda.  
Pasean juntos y dan calor y color a los jazmines
que están desorientados  y  siguen su ritmo…

Es como la vida misma
Otoño y Verano se han revelado
y van juntos, desafiando a todos.
Otoño y verano se abrazan y abrasan con su calor
a los humanos que siguen andando los caminos
donde las hojas muertas se dejan pisar sin compasión.


Texto: ROSA MARÍA FAVALE MACÍAS
Imágenes tomadas del blog de FRANZISCA

martes, 19 de febrero de 2008

UNA TARDE DE ESTÍO

Es casi una pintura.
De poder pintarla lo haría en acuarelas.
Tarde de verano.
Tres sauces llorones alargan sus ramas acariciando el espacio.
La cálida brisa las inclina suavemente hacia la derecha.
Son como móviles dejando colar rayos de sol.
Tiñen de amarillo algunas hojas y los claros del césped cortado prolijamente.
Hay ocultos habitantes emplumados que no distingo.
Desgranan silbidos en amorosos diálogos.
Los altos árboles festejan con aplausos verdes y plateados los sonidos de la siesta.
El mantel es blanco con arabescos transparentes apenas azules.
Ondea respondiendo a la danza del sauce que lo cobija.
Tres sillas blancas circundan la mesa del mismo color.
Todo destacando sobre el césped y tomando por momentos su color verde.
Tres vasos, agua, servilletas..., restos de una comida entre amigas.
Anécdotas, recuerdos y risas quedaron flotando en el aire, en las mentes, en los corazones.
Tácita conjunción de tareas, sincronizando aptitudes y gustos.
Ahora descanso, serenidad, armonía...
El cedro azul cobija a María Alberta durmiendo en su tumbona.
Cuerpo desnudo, libre.
Suspiros de placer o de sueños abanicando el aire.
Luciendo brillantes hojas y níveas flores, la camelia.
A su sombra un banco, en él un libro cerrado, sobre el libro unas gafas a la espera de su dueña.
Es María Teresa que duerme en la tumbona blanca entregada a Febo.
En el centro de mi toalla de rayas en verdes, rojos y amarillos, disfruto.
El césped me da su olor, su color, su mullido colchón.
Desde abajo aprecio la perspectiva y del conjunto.
Disfruto del sol y de los leves sonidos de la siesta.
Batir de hojas en los árboles.
Contrapunto de pájaros sin identificar.
Ladrido de un perro lejano.
La rama del limonero se balancea bajo el peso de un ave.
Éste nos observa y emprende vuelo nuevamente.
El limón sigue danzando.
Una hormiga pasa huidiza con su carga.
Es mi acuarela escrita.
Es mi forma de representar un momento de felicidad. ...
No hay historia, solo el placer del momento…
Es una tarde de estío.
Es una pintura viva.

UNA PELÍCULA ARGENTINA PARA VER

 https://www.instagram.com/reel/DSQj3VTjjX0/ CABALLOS SALVAJES Excelente película con la actuación de HÉCTOR ALTERIO.      Poco para decir q...