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sábado, 7 de febrero de 2015

MARÍA ELENA WALSH


MARÍA ELENA WALSH nació en Ramos Mejía  el 01 de febrero de 1930  en la Ciudad de Ramos Mejía.

Los remito a Wikipedia pues su obra es tan vasta que si les interesa podrán verla allí, lo que puedo decirles es que su creatividad y lo amplio de su actividad hacen que merezca la pena leerlo.

Precisamente estos días pasé por Mitre y Moreno zona céntrica de mi barrio, donde colocaron un mural cerámico recordándola.

Grandes y pequeños seguimos escuchando sus hermosas canciones, tiernas, divertidas y que encantan a todos.

Por otra parte en mi carrera de docente como profesora de música nos hemos divertido cantando, actuando y representando muchas de sus canciones. 


FIDEOS FINOS

Voy a contarles lo que había 
entonces en Ramos Mejía:

Había olor a tía,
veredas con pastito
y, tras la celosía,
un viejo organillero con monito.

Y había por los caminos
muchísimos fideos finos.

Había un cielo entero
por donde navegaban las hamacas
y leche que el lechero
traía, no en botella sino en vaca.

Había lluvia en tinas
y patios con ranitas adivinas.
y una gallina clueca
mirándonos con ojos de muñeca.

Había en cada rato 
un gato navegando en un zapato,
y había en la cocina
una mamá jugando con harina.

LA VACA ESTUDIOSA

Había una vez una vaca
en la Quebrada de Humahuaca
Como era muy vieja, muy vieja,
estaba sorda de una oreja.

Y a pesar de que ya era abuela
un día quiso ir a la escuela.
Se puso unos zapatos rojos,
guantes de tul y un par de anteojos.

La vio la maestra asustada
 y dijo  -  Estás equivocada.
Y la vaca le respondió:
¿Por qué no puedo estudiar yo?

La vaca, vestida de blanco,
se acomodó en el primer banco.
Los chicos tirábamos tiza
y nos moríamos de risa.

La gente se fue muy curiosa
a ver a la vaca estudiosa.
La gente llegaba en camiones,
en bicicletas y en aviones.

Y como el bochinche aumentaba
en la escuela nadie estudiaba.
La vaca de pie en un rincón,
rumiaba sola la lección.

Un día toditos los chicos
se convirtieron en borricos.
y en ese lugar de Humahuaca
la única sabia era la vaca.



MARCHA DE OSIAS

Osías el osito en mameluco
paseaba por la calle Chacabuco
mirando las vidrieras de reojo
sin alcancía pero con antojo.

Por fin se decidió y en un bazar
todo esto y mucho más quiso comprar.

Quiero tiempo pero tiempo no apurado
tiempo de jugar que es el mejor
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.

Quiero un río con catorce pececitos
y un jardín sin guardia y sin ladrón.
También quiero para cuando esté solito
un poco de conversación.

Quiero cuentos historietas y novelas
pero no las que andan a botón
yo las quiero de la mano de una abuela
que me las lea en camisón.

Quiero todo lo que guardan los espejos
y una flor adentro de un raviol
y también una galera con conejos
y una pelota que haga:  goool!

Osías el osito en mameluco
paseaba por la calle Chacabuco...

Quiero un cielo bien celeste
aunque me cueste
de verdad, no cielo de postal
Para irme por el este y el oeste
en una cápsula espacial.


Y con esta última canción los dejo pensando que lo pasaron bien junto a mí,  volviendo a ser niños. 

viernes, 18 de enero de 2008

CARNAVALES DE ANTAÑO

Días de carnaval, preparativos de todo tipo: juegos de agua, el tanque de agua, el barro del arroyo Madariaga , los baldes, la risa, la estrategia, los resbalones, los disfraces, las comparsas, el corso chispeante y bullanguero en varios barrios de la Ciudad. El amor incipiente, la sonrisa dulce y comprensiva de mamá, papá integrándose, las vecinas dando agua y escondiéndonos. Algunas echándonos pues ese no era nuestro territorio sino el de sus hijos, nietos o sobrinos.
Roberto, Marta, Norma, Bruno, Franco, Cholo, Cocceta, yo, ...mi “alumna” de piano, Amelia, Carlos...

Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires.
Las obras del entubamiento del arroyo Madariaga no habían terminado y el desvío del mismo pasaba frente a nuestra casa. Las veredas angostas se continuaban en un metro de tierra a cada lado del arroyo que pasaba por el centro.
A veces caudaloso y limpio otras calmo bajo y con olores no muy agradables, sus aguas discurrían bajo unos puentecitos de madera ubicado en las esquinas y otros más o menos cerca de la puerta de entrada que no siempre coincidían con la acera de enfrente .
Lo fatal era en los días de lluvia, se desbordaba haciendo que todo se volviera barro resbaladizo, el agua enlodada pasaba la primera puerta llegando a los jardines e incluso hasta la puerta de entrada de las casas. Eso hacía que no pudiéramos salir pues la inundación no nos dejaba ver por donde pisábamos. Los más osados lo hacían para ir a trabajar o a comprar lo necesario. Yo, como tantos, decididamente faltaba al colegio, era engorroso tener que lavarse luego de atravesar aquel lodazal.
Lo agradable era en las noches claras, el reflejo de la luna y el croar de las ranas, sus saltos y movimientos. Entonces nos reuníamos en la vereda con temperaturas de entre 29 y 38 grados de calor y hacíamos un estudio de sus movimientos. Algunos recorrían el arroyo varias cuadras (calles) cazando las ranas que luego comíamos fritas en la sartén de alguna madre, pues siempre había una voluntaria que lo hacía con gusto, aunque yo pienso a la distancia que estaban allí para controlar un poco a “sus nenas”. De día observábamos el serpentear de los renacuajos y el color variado de los escuerzos que a veces se inflaban casi hasta reventar. Los varones capturaban alguno y algún padre (je je... el mío entre otros) fue capaz de poner un cigarrillo en su boca. El pobre escuerzo fumaba realmente pero se hinchaba y la piel veteada de su lomo relucía en cada movimiento en tonos ocres, marrones y amarillos.
Al fin el animal quedaba libre dando saltos extraños y mareado por el humo inhalado, se zambullía y salía zigzagueando como un borracho.
Vuelvo a las batallas que se armaban en carnaval. Estaba todo organizado, cubos para el agua, mangueras, tarros medianos, para trasvasar de un fuentón grande o de una pequeña piscina de lona a los baldes de ataque y defensa.
Cada casa tenía en el techo un tanque para el agua que se llenaba por medio de un motor que extraía el agua de los tanques subterráneos. Los techos se comunicaban, así que no era extraño que de arriba cayera un baldazo de agua sin que te lo esperaras mientras repostabas en el patio de casa, esos eran “ataques a traición” porque no era
“legal” hacerlo, pero los muchachos no resistían la tentación.
Todavía no existían los globos de agua, así que la batalla era a jarro, balde y en el caso de algunos chiquillos que se plegaban a la contienda, jarritos inofensivos pero que a ellos les haría parecer que eran grandes contendientes.
Las risas, los resbalones, la estrategia, la alegría primaba en estos juegos de agua que hacían que las veredas se convirtieran en un peligro por lo resbaladizas.
Las madres y tías mayores al colaborar llenando con mangueras, también recibían lo suyo y los padres se atrincheraban en los tanques de agua para evitar que los más listos introdujeran sus baldes en ellos, contaminándolos.
La batalla terminaba cuando los tanques de agua iban a mínimos, entonces todos a ducharse, sin vencidos ni vencedores, para reunirse a tomar mate bajo alguna parra, o bajo las glicinas.
Era tal la excitación después de los juegos que aún hoy no recuerdo que ninguno de los contendientes limpiara semejante estropicio, seguramente eso quedaba a cargo de madres, tías y abuelas sonrientes que por supuesto tenían más tiempo que ahora.
Recuerdos de carnavales de antaño, donde las familias tenían más tiempo, no había internet, la televisión recién llegaba y el frescor de las glorietas propiciaban que al sonido de unos discos de vinilo bailáramos y conversáramos mientras los padres con algún vecino jugaran al truco las madres hablaran de sus cosas, las abuelas tejieran, los niños corretearan, las manos se rozaran, las miradas se cruzaran con intención, el baile propiciara un contacto más aproximado, se formaran amistades más estrechas y duraderas y que algunos terminaran en boda.
En fin, llegan los carnavales de 2008 y esto trajo a mi algunos recuerdos de mis carnavales de los años de 1955...56...57...




UNA PELÍCULA ARGENTINA PARA VER

 https://www.instagram.com/reel/DSQj3VTjjX0/ CABALLOS SALVAJES Excelente película con la actuación de HÉCTOR ALTERIO.      Poco para decir q...