Cuánto dolor innecesario que hay en la gente. Pero cada
cual lleva como puede la diversidad de historias que vive. Ciertas, fabricadas,
forzadas por las circunstancias, adecuadas al lugar y época, certeras o
equivocadas. Todo hace que encontremos rumbos que no imaginamos. El mar no es
lo mismo que el río, la laguna no es lo mismo que el lago, la zanja de agua no
es lo mismo que un charco, pero todos están formados por gotas infinitas. Me
pregunto qué es lo que diferencia esa gota limpia y pura que cayó y se juntó a
las otras. ¿Qué paso con la gota que
cayó y murió allí mismo? Es el sitio, el momento en que se juntaron, el lecho
de esa gota que se secó. Las que juntaron, limpiaron y bebemos diariamente… Y
sin embargo todas vienen de lo alto papel lo mismo que mis palabras que acoges
generosamente. Palabras que se juntan como gotas y resbalan divagando de la mente al
corazón, del corazón a la mano. Gotas de pensamiento transformadas en palabras.
No todas las palabras son generosas, libres, bien intencionadas,
desinteresadas. Todo lo bueno de las palabras se distorsiona, se mezcla con
intereses al servicio de una causa, de un espacio de tiempo que al estar vacío
de inspiración, llena ese lugar con palabras vanas y repetidas. También el
hecho de que leamos estas palabras en letra de imprenta pequeña grande subrayada en negrita con una fuente diferente, pocas veces inclinada o
con otras formas elegidas por los
periódicos hace que la querida palabra no llegue a nuestro cerebro de la misma
forma que si la leyéramos en cursiva. A veces las palabras son como gotas
repetidas que horadan el cerebro y restan
entendimiento, en cambio a mí me estimulan, me despiertan, me hacen
reflexionar. Ah! querido papel, yo misma estoy escribiendo estas palabras a
máquina, pero te voy a contar un secreto: Primero las escribí con lápiz, a la noche, en la cama, porque allí es
donde mejor vuelco lo que siento y además me gusta verte con mi letra papel, a
veces despareja apurada, atropellada redonda inclinada, derecha encimada
tachada corregida, afectuosa tímida excitada, melancólica triste indignada pero nunca
indiferente papel… Qué bueno es sentir tu contacto papel me despiertas del
letargo de callar y acoges mis pensamientos hasta el final… Pensar que no en
todos lados se encuentran gotas (palabras papel, palabras que son gotas del
pensamiento), hay lugares áridos donde cuesta encontrarlas y yo estoy inundada
de gotas. Raro que no estés húmedo papel. Mis gotas se transforman en palabras
que te cubren con reflexiones. ¿Te cansan mis reflexiones? Ya sé papel, ahora
termina mi verborragia (linda palabra) será hasta la próxima y gracias por tu
paciente escucha.