Hoy
el alma duele,
se
han perdido
en
el tiempo y el apuro
del
moderno vivir
el
olor de la lavanda
en
las sábanas planchadas.
No
hay armarios como antaño
con
grandes manteles
que
la prisa aparta.
No
se apilan
los
pañuelos olorosos
todo
es breve,
descartable
y con premura.
Hoy
me duele el alma
se
han perdido
en
el tiempo y el apuro
del
moderno pasar
costumbres
de ternura
y
amores de valor incalculable.
Perdido
por perdido
hasta
se ha perdido
el
habla…
Pero
no todo está perdido
pues
rescato del pasado
el
recuerdo en los sentidos
y
ya huelo la lavanda.