Tuve que renovar la fe de vida en el Consulado de España. Queda de paso de esta plaza y aproveché la oportunidad para caminar y hacer fotos de la misma.
Obra que apenas supera el metro de altura
fue realizada en mármol de Carrara por la escultora argentina Luisa Isabel
Isella de Motteau. La autora desarrolló su obra a pedido de la Municipalidad de
Buenos Aires simbolizando los veranos tórridos de la Ciudad. Se emplazó allí en
el año 1914.
Aquí a grandes rasgos una breve reseña de
quien fue Nicolás Rodríguez Peña:
Rodríguez Peña fue un prócer de los tantos
patriotas que lucharon por la independencia argentina. Nació en Buenos Aires en 1775 estudiando en
Colegio Nacional Buenos Aires.
En
1805 era miembro de la Logia Independencia y solía reunirse en su quinta cita
en el mismo lugar de la plaza que hoy lleva su nombre con Castelli, Manuel
Belgrano y otros.
Fue un hábil comerciante tenía varias
empresas entre ellas la jabonería que fundó con su amigo Hipólito Vieytes, la
que se hizo famosa como centro de las conspiraciones contra la monarquía
española.
Tras actuar en algunas batallas
libertadoras, fue nombrado gobernador de La Paz, donde estuvo poco tiempo.
Como a varios patriotas, luego de idas y
venidas exitosas, se lo condenó al destierro y lo enviaron a San Juan. Allí en
1816 colaboró con José de San Martín en la organización del ejército de los
Andes.
Después de la batalla de Chacabuco se
exilió en Chile donde murió en diciembre de 1853.
Árboles frondosos y otros caprichosos. Todos con un follaje espectacular.
Atrás el magnífico edificio Pizzurno. Camino de sombra bienvenida y hacia el cielo un tejado verde que da alivio a los 35 grados que estamos soportando. Juegos para niños y atrás en la esquina un hermoso edificio que pertenece a un consulado.
En esta se ve muy bien el palacio Pizurno. También llamado palacio Sarmiento sede del Ministerio Nacional de Educación y Deporte y la Biblioteca Nacional de Maestros.
Las arboledas brindan frescura y serenidad.
Césped prolijo, palomas y el disfrute es total.Y aquí sorpresivamente me encuentro con alguna planta de zapallo, tomate, girasoles secos por el calor y la falta de lluvias. Amor de cuidador seguramente. Siempre peco de romántica.
Camino a la salida, ciclista, perros y lugar para entrenamiento de perros y esparcimiento canino.
Y esta pequeña hoja naciendo del tronco.
La Naturaleza se expande magnífica en el más insólito lugar.
Al final del recorrido agradecí el paseo forzoso.


























