martes, 31 de marzo de 2009

DIVERTIMENTO

FRUTO EN SAZÓN

¡Silencio señor!, señalo.
Sienta este sentimiento
sonando como un sismo:
¡Sístole del corazón!

¡Esto no es solfa señor!
Sobe el saludable seno.
Sonoro sonido suena;
¡Yo solo bailo a su son!

Sustento así sutilmente,
este suplicio mío.
Siembre señor la sabana;
¡Suyo es el fruto en sazón!

miércoles, 18 de marzo de 2009

OJOS DE MIEL

A medida que iba cayendo la tarde, las sombras de la lejana arboleda eran como un oasis que invitaba a refugiarse del intenso sol estival. Mis sentidos imaginaban el frescor y el aroma de las distintas especies del bosque.
Sabía lo que pasaría al caer las sombras. La pequeña llegaría corriendo, casi aladamente a nuestra aldea y como todos los días, regresaría al bosque antes de que amaneciera. Pregunté el porqué del ritual de esa niña que vivía entre los árboles. Los indígenas, con su piel curtida, casi cuarteada de soles me contaron con ademanes expresivos que bajaba para atender a los niños y que antes del alba regresaba al bosque.
Los enfermos, gracias a ella, recobraban poco a poco la salud y los más graves morían beatíficamente, reconfortados por las caricias y palabras de la pequeña, como si ello garantizara su pasaporte a otra vida, a otros mundos, sin penurias ni necesidades.Yo sentía curiosidad. Los nativos no contestaban a mis preguntas, solo la esperaban cuando caía la tarde, al llegar las sombras.
Ella bebía únicamente miel. Su pelo y sus ojos eran de ese color, la llamaban Ojos de Miel.
Sus piernas y sus brazos eran tan finos y delicados, que no concordaban con la energía de su tarea, de su recorrido diario, rápido, misterioso. Sus pies casi no tocaban la tierra yendo de una choza a la otra, chozas de barro y paja, redondas, con ventanas en ambos lados y una entrada sin puerta, abiertas a una anhelada brisa que no llegaba.
La tierra, cuarteada por los intensos rayos del sol hacía que mis pies ardieran. Yo esperaba ansiosamente la lluvia. Esa noche era imposible dormir. Mi cabeza y mis sienes martilleantes anticipaban en gotas saladas lo que pronto llegaría. Al comenzar la lluvia, sentí un intenso olor que subía desde la tierra, un vaho infernal lo envolvía todo. De golpe una cortina brillante, torrencial, caía sin interrupción hacia la tierra. Agradecíamos bailando y riendo el bienhechor elemento.
La niña no interrumpió su tarea. Sus frágiles piernas apenas despegaban del lodo marrón rojizo del suelo. Miraba el cielo con preocupación, como controlando tiempos.
Emprendió el regreso trabajosamente; me pregunté si se habría contagiado algún mal, o si tal vez la mojadura habría afectado su salud. Sus cabellos y sus brazos chorreaban agua. Observé mis zapatos: parecían moldeados por un mal alfarero, patinaban en el resbaladizo suelo, mi camisa y mis pantalones se pegaban al cuerpo como un guante inundado.
La lluvia garantizaba alimento para la población indígena. Ahora la plantación renacería. Almacenaron suficiente agua hasta la próxima lluvia. Súbitamente la oscuridad dio paso al sol de la mañana, sin transición.
Divisé a la niña. Aún le faltaba un buen trecho hasta la arboleda.
Al caer la tarde no llegó. Los nativos lo asumieron normalmente, yo decidí ir hasta el bosque. Metros antes de la verde y refrescante espesura, ví algo brillante. Era la pequeña. Sus piernas y sus brazos cubiertos con el barro rojizo ya reseco, pegado a la tierra. Sus cabellos enmarañados, apenas tenían destellos color miel. Mi corazón estrujado de pena latía apresuradamente. Entonces ví sus pequeñas y frágiles alas doradas calcinadas por el fuerte sol. Mientras despegaba la terrosa cerámica de su cuerpo, un leve astillarse me alfileteaba el corazón. La levanté en mis brazos. La llevé a la aldea. En un extraño ritual, los indígenas la limpiaron y en un lecho de flores la dejaron en el bosque. Cuando acabó la ceremonia solo dijeron:
“Al caer la tarde, con las sombras del anochecer, llegará otra niña con pelos y ojos color miel,,”

sábado, 7 de marzo de 2009

DICHOSOS VIRUS

Sí, están contentos porque mi ordenador se ve que es sabrosón.
Perdonen que suspenda unos días (espero que pocos) hasta que el técnico les diga que ya comieron bastante y se tienen que dejar de fastidiar.
Espero no perder nada de mis archivos y solo sea una picazón de verano.
Abrazos y hasta pronto.

lunes, 2 de marzo de 2009

LAS HORAS VIVIDAS

¿Puede una película ser el detonante que haga emerger momentos importantes de nuestra vida?
Al salir del cine recordé mi cuarenta cumpleaños, ascendiendo al Cerro Otto en Bariloche. Eran las seis de la mañana. Seguí mis estudios de mayor.. Mis compañeros de estudio mucho más jóvenes dormían y yo, afuera, bajo ese cielo, mirando la luna despedirse de las estrellas y sintiendo el frío del deshielo en la cara.
Estaba emocionada ante el espectáculo, y curiosamente no me sentía sola.Mientras el sol empezaba a iluminar mi día, hablé con el corazón a mis hijos: “Estoy aquí, pero estoy con ustedes, no necesitamos estar juntos para estar juntos…”
Mis ojos se unían al deshielo, porque el amor se desbordaba en ellos. Suavemente, entré y me acosté en silencio. Al rato se encendió la luz y las voces somnolientas de mis amigos, empezaron a cantar el cumpleaños feliz. Hubo torta y ya bebiendo el chocolate caliente mi niña afloraba al sentirme querida, mimada.
El profesor nos recordó que teníamos tarea.
¡Nuestro último examen!: Vida en la Naturaleza.. Seguir escalando el Cerro
- ¡Vamos Nona! - Me decían los veinteañeros en el ascenso a la cima.
Fue arduo, especialmente el descenso, pero mi fuerza de voluntad y mi tesón estaban allí. Lógico que sin la fortaleza física no lo hubiera conseguido. Pero mi empeño en vencer los obstáculos se impuso ante las dificultades. Salvo dos chicas que no pudieron cumplir las consignas, todos aprobamos.
Al final de la cena hubo cantos y un hermoso ramo de flores. ¡Me encantan las flores! Coloridas, con ese olor silvestre, que solo se da en la pureza natural de la montaña. ¿Puede transportar un recuerdo a otro?
El flash es rápido como mi mente.
Me encuentro en Escobar. Terminó el recorrido por la exposición de La Fiesta Nacional de la Flor. ¡Qué exhuberancia! ¡Cuánta belleza! ¡Cuánto color! ¡Qué deliciosos aromas! ¡Me sentía agradecida a la vida por poder disfrutar de ello..!
En el viejo Renault doce, los cuatro: mi hija, mi sobrina, Francisco y yo. A la derecha del camino el sol, que en todo sus rojos, se escondía en el horizonte.
Él dijo: - ¡Vamos a contemplar este espectáculo! -
Desvió a la derecha enfilando hacia los pastos del costado de la carretera. Mi vista y mi intuición sintieron que el coche andaba distinto. La trompa descendió levemente, mi cuerpo percibió el cambio enseguida. Francisco miraba el horizonte fascinado, su pericia de conductor lo hacía despreocuparse. Yo no podía despegar mis ojos del capot que suavemente seguía avanzando y bajando. Estaba muda, no quise darle indicaciones El atardecer se reflejaba en el metal. El coche seguía bajando y deslizándose sin avanzar. Francisco reaccionó asombrado cuando el ángulo se agudizó. Las chicas daban grititos de quince y dieciséis años. -¡Agua! ¡Agua!- decían.
Sin duda era agua que los pastos cubrían totalmente. Al abrir las puertas el coche se deslizó un poco más. ¡Barro y agua hasta las rodillas! Coches parados en la carretera, hubo alguien que ayudó a Francisco a sacar a las chicas en brazos.
El estaba petrificado mirando su coche.
Un camionero dijo: - Hace falta un tractor…
- ¡Ya vengo! - dije decidida dejando a Francisco que empujaba inútilmente el auto desde adelante. Caminé hasta una casa cercana. El barro de mis piernas secándose al calor.
Golpeé en la entrada. No había nadie. Al darme vuelta, vi el tractor verde, reluciente, nuevo, enfilando hacia la tranquera.
El conductor me preguntó que quería. Le expliqué la situación. Bajó diciendo: - Voy por unas cuerdas... –
Al volver con los elementos traía un hermoso ramo de flores recién cortadas. “Tome, quédese tranquila” -
- Estoy tranquila… Gracias… - Dije aspirando el olor que automáticamente me recordó al Cerro Otto.
El tractor dio la vuelta hacia el camino. Montada en el guardabarros verde, al lado del conductor y con el ramo de flores en el regazo me sentía la Reina de la Flor de Escobar.
Regazo…
Es una hermosa palabra, las palabras me llenan con su significado, no pasan ante mí de forma intrascendente.
Regazo... puede contener placer, dolor, alegría, varios significados profundos. También puede contener arrogancia, orgullo, y... Pudor; aquí recuerdo una situación embarazosa.
¿Qué es lo que permite saltar de un recuerdo a otro siendo estos tan diferentes?
Mi capacidad de asombro no tiene límites ante las situaciones insólitas que me ha tocado vivir.
Estaba amamantando a mi pequeña de pocas semanas. Sus ojitos en los míos. Ternura más ternura. Por la ventana, el sol calentaba más nuestra tibieza.
Miro hacia la puerta del dormitorio y observando mi pecho desnudo, el plomero decía:
- ¡Señora, terminé con la cañería! –
Bochorno mutuo ante la interrupción de la dulce intimidad compartida. Solo atiné a cubrirme con la mano.
- Pe..pe.. perdone señora! - decía mientras se limpiaba las manos con los trapos sucios.
Mi sentido del humor afloró recién cuando se fue.
Hoy ya es un recuerdo tierno.
¿Qué mecanismos extraños de la mente me recuerdan en este momento al padre de Ricardo?
Con Ricardo tuve una breve relación después de mi primer divorcio.
Sus padres eran mayores, italianos como mi familia paterna. Yo solía amasar fideos y llevarlos algún domingo a su casa. Disfrutaba cocinando y viendo la alegría de los tanos compartir el placer por la buena comida casera.
El padre falleció de repente. Ricardo, agobiado, tenía que hacer trámites e ir a buscar a su madre. Como siempre impetuosa y solidaria, me ofrecí para acompañar al señor en su ataúd hasta el velatorio.
Sola con él en ese salón aún desnudo de ornamentos y flores, me senté en un rincón. Pasados los primeros momentos de respetuoso silencio me fui acercando. En uno de mis arranques empecé a hablar con él sin darme cuenta.
Le dije que se fuera tranquilo. Que su hijo cuidaría de su madre, que la señora no sufriría porque habían sido muy felices. Que yo había disfrutado con nuestros almuerzos, en fin, que descansara en paz.
Me invadió una gran tranquilidad porque sentí que él me había escuchado.
Y me mente voló.
Voló a unos pocos años después, cuando mi hermano tuvo que hacer los trámites por el fallecimiento de nuestro padre y se repitió la situación.
A solas con él antes de que lo llevaran y sobreponiéndome al dolor de la pérdida, con la voz quebrada por el llanto. le di las gracias por haberme enseñado a amar la música, a bailar, a respetar y a hacer que me respetaran, a ser independiente aún comprometida en relaciones y obligaciones y, por sobre todo a ser feliz con todo lo que hago y con las pequeñas cosas cotidianas.
Ya no recuerdo qué mas le dije pero reiteré las gracias…
Ahora, mientras acomodo las flores en el jarrón, agradezco al infinito por las horas vividas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

EL ALBUM


Luis extendió su temblorosa mano alcanzándole el viejo álbum de figuritas a su cuñado Roberto, las tapas amarillentas oscilaron con sus movimientos.
Roberto lo agarró y el álbum cambió de ritmo:
- ¿Dónde lo encontraste, Luis?
- Entre papeles viejos... -
- ¡Mirá que esconderlo ahí! - dijo Roberto devolviéndoselo.
- No estaba escondido, solo guardado y olvidado - expresó con voz temblorosa a su cuñado que siempre lo ponía de mal humor.
Luis lo abrió y empezó a mirar las viejas figuritas redondas, con la imagen de los ídolos de River Plate, su club favorito.
- ¿Te acordás Roberto cuando juntábamos las figuritas? -
- ¿Juntábamos? ¡Juntaste dirás!, ¡Que no me dejabas ni tocarlo! -Roberto se sentó a su lado y agregó:- ¡Claro!, ¡Como soy de Boca..!
- Mirá viejo carcamán… mirá... éste es Pedernera...- Seguía diciendo Luis mientras hojeaba el album . - Moreno… Labruna… El "Feo"... Ah!... Labruna!.. Tengo que tener una... – dijo pasando algunas hojas.
- Aquí está. - Su voz se llenó de energía, parecía haber rejuvenecido, sonreía con media dentadura
- ¡Aquí estoy con Labruna! ¿Ves? --
- ¡Esa foto la ví más veces que años tengo! Me la restregaste cien veces por la cara! -
Luis seguía señalando mientras acercaba y alejaba el álbum para enfocar mejor con sus gafas.
– Aquí está Muñoz, ¿ves?.. y éste era Loustau, pobre... murió joven, a los 65, de un paro cardíaco..-
Los dos cuñados miraban con nostalgia ese álbum de cartulina descolorida que entre los 15 y los 18 Luis completó con tanto entusiasmo.
- Mirá esta foto. La saqué desde la tribuna. Fue un golazo. “El feo” picó, tomó velocidad y justo la saqué cuando tiró... ¡Qué arte! –
Mientras acompañaba su descripción con torpes movimientos agregó:
- Bajó la cabeza, arqueó la espalda, tiró y... ¡Goool!
- Fue magistral! Tendría que mandar esta foto a algún periódico...-
- Ja, ja, ja.... a la foto de hace 100 años...- dijo Roberto irónico, quitándole el álbum.
La eterna rivalidad de los cuñados estaba latente otra vez.
Luis que tiraba de la otra parte, aflojó por miedo a romperlo.
Fue entonces que el album se abrió más adelante.
Roberto quedó inmóvil, boquiabierto.
- ¡Este es Boyé! – dijo.-
- Si, ¿y qué? - musitó Luis -
Roberto insistió: - ¡Este es “El atómico!..., ¿ Qué hace esta figurita de Boca aquí? ,
Preguntó a Luis asombrado.
- Masoquismo puro. ¡Traé boludo! - contestó, pero el otro siguió mirando
- ¡Esto fue en el 44! ¡Inolvidable! ¡¡ Dimos la vuelta olímpica en el Monumental!! Mirá...- le mostraba Roberto asegurando - ¡Esta no es la Bombonera! -
A lo que Luis respondió:
- Claro, si a Uds. se la habían clausurado... ¡Encima que les prestamos el Monumental, nos ganaron allí el campeonato!- dijo Luis royendo las palabras con su dentadura postiza.
Roberto pasó la hoja. Se vio festejando con la camiseta de Boca Juniors. Su figura era cómica:
- ¡¿Éste soy yo?!, ¡¿Dónde fue?!...-
- En el bar de Ramón. - contestó Luis - ¡Tenías un pedo fenomenal...!
- ¿Y me la sacaste vos?, preguntó
- No.., la sacó Julita. Yo me moría de bronca. ¡Tuve que regalarle una pulsera para que me la diera!
Roberto evocando con sus ojos y sus neuronas arrugadas dijo:
- ¡La Julia!... qué culo tenía, pero andaba con el Ernesto.¡ Ese era un fanfarrón! Era de Rácing. ¿Te acordás? -
- ¡Cómo no me voy a acordar... Casi me faja cuando Julita le mostró la pulsera y le dijo que se la había dado yo....- Dijo Luis cerrando el álbum que quedó sobre el viejo aparador.
Los dos salieron de la habitación. Sus piernas temblorosas y arqueadas parecían más ágiles.
Entre “¿te acordás?” y “no me acuerdo”, se iban arrimando uno al otro. Cuando llegaron a la calle ya iban del brazo sosteniéndose mutuamente.
- Este año vamos mal... - comentaban
- Los de San Lorenzo nos dan caña…

Información sobre la foto:

http://www.elpais.com/articulo/madrid/vaca/vaca/sigo/toca/elpepucu/20090116elpmad_16/Tes

miércoles, 11 de febrero de 2009

Encantamiento

La tarde se lleva la poca luz del día
a lugares que solo ella conoce
La sombra se instala en los rincones
y la ciudad se pone a mirar por las esquinas.

La lluvia que cae perezosa
por los techos y aceras se desliza.
No hay luna que ilumine los tejados,
no hay gatos caminando en las cornisas.

Todo se aquieta…
Densa es la noche sobre las casas y el asfalto.
Nada se oye más que el deslizar de un coche
¡Silencio! Sshh... Que el encano persista...

jueves, 5 de febrero de 2009

¿QUÉ ES LA MUERTE?

¿Qué es la muerte?
preguntaba un día
Falta de vida ...
me respondían.

Hoy llegó otra vez, vino de visita
hoy no la vi negra,
la vi piadosa y blanca
pero igual de fría.

Hoy se llevó a mi amiga...
vio cuánto sufría.
Hoy le dio el descanso
que ella merecía.

Se la llevó dormida,
cálida,
serena y dulce,
tal como fue en vida.

¿Qué es la muerte?
Dolor del alma.
Dolor de despedida...
Es ley de vida...

A Sara, mi valiente amiga.

sábado, 31 de enero de 2009

LAS MUSAS Y YO

En la pantalla del ordenador
nuestros suspiros se unen
y nos apretamos en un inmenso abrazo
------------que el saber intensifica.

Letra y palabras vienen sigilosamente,
es el sublime placer tan soñado.
Llegan a mi mente
------------ es la musa; desnuda y pura.

Voy a recrearme en ella, placer platónico,
ya, sin darnos cuenta somos uno.
Con los ojos de las letras nos vemos
-------------es la poesía desnuda, dura.

Ella saca del alma (placer chinesco)
vida, bondad, maldad y muerte,
claro y oscuro... Todo.
La musa habla
---------------------y yo obedezco..

miércoles, 21 de enero de 2009

SOLEDAD

La mente no se aquieta
el cuerpo no encuentra calma
y deambulan los recuerdos
en la soledad del alma.

El silencio resuena
como un eco en el oído
y acompasa el corazón
a la soledad del alma.

No hay viento, no hay palabras
si hasta la estancia se agranda
llenándose de la nada
en la quietud de la casa.

El lápiz se desliza
rallentizando palabras
y en un seseo incesante,
la soledad acompaña

La mente se va aquietando
también el cuerpo se calma
y la noche se hace día,
a las seis de la mañana

jueves, 15 de enero de 2009

LA VELOCIDAD FUNDA EL OLVIDO








Hasta la piel olvida el roce de otras pieles.

¿La del niño y la madre? Estoy trabajando.
¿La del padre y el niño? Estoy cansado.
¿La de los hermanos? Tengo que estudiar, no tengo tiempo.
¿La de los padres? Todavía tengo que... Breve intimidad.
¿La de los adolescentes? No puedo. Precoces en velocidad.
¿La de los jóvenes novios? Ya, lo quiero ya. Sabios en sexo.
¿La de los amantes? Rápido, tengo que irme.
¿La de los abuelos pospuestos? Hoy no vienen, no tienen tiempo.
¿La de los amigos? No puedo ir, no tengo tiempo
¿La mía, qué dice mi piel algunas veces? No tengo tiempo
¿La piel tiene tiempo? Si: todo el tiempo que vivas.

La velocidad funda el olvido

sábado, 10 de enero de 2009

LLEGÓ DESDE ITALIA


(per il riconoscimento della varietà culturale, etico, letterario, e valori personali trasmessi in forma di creativo e originale nella scrittura)

Me lo ha enviado CHIARA:
http://ricettedicasa.blogspot.com/

TANTE GRAZIE CHIARA PER QUESTO PREMI (gli altrì premi sono in el primo blog, questo e il secondo) Come sempre excusi per il mío italiano.

Estoy sumamente agradecida al igual que sorprendida, ya que no hay distancias ni idiomas que impidan que nos visitemos aunque las dos hablamos poco nuestro idioma... gracias Google por tu traductor...

BACCI TANTI CHIARA!

lunes, 5 de enero de 2009

EL INFORME FORENSE

La vi frente a mí. Su mirada dura, hiriente, oscura. Su frente altiva. Nariz y mentón fuertes, determinantes. Su boca bien torneada de labios semifinos, apretados, en un rictus mezcla de desafío, amargura y desdén. La comisura elevándose hacia la derecha donde un mechón de pelo lacio, tupido y oscuro, ocultaba casi medio rostro. Lo despejó con enérgico ademán.

Respondía a mis preguntas, indiferente y breve:

-¿Porqué lo hiciste?

- Su vida no tenía sentido... respondió.

- Eso no lo puede decidir nadie - Dije.

- Yo sí - Contestó categóricamente.

- ¿Cuánto tiempo hace que pensabas hacerlo? pregunté.

Se encerró en un profundo silencio. Su mirada vagaba del escritorio a la ventana, de ahí al juego de lapiceros que tenía ante sí. Se detuvo en el cenicero de acero inoxidable, allí la podía ver nuevamente, su rostro se reflejaba hosco, imperturbable. Le pregunté si quería fumar. Su respuesta fue breve:

- No fumo -

- ¿Nombre y apellido?

- Coseta Fiorentino

- ¿Edad?

- Cuarenta años -

- ¿Nacionalidad?

- Italiana

- ¿Estado Civil?

- Casada con dos hijas.

Su rostro cambió de expresión, dulcificándose resignadamente. Sus ojos se entrecerraron su boca perdió el rictus duro y desafiante cuando dijo:

- No lo pensé. Ella me lo pedía con los ojos todos los días... Sólo unas dosis de más y su sufrimiento terminaría. Ahora sé que está en paz.

Se hizo un gran silencio. Volví mis ojos al informe que tenía ante mí:

Coseta Bianculi de Fiorentino, edad 78 años, fallecida el día 30 de junio de 2002.
Hora del deceso 23,30.
Muerte por sobredosis de calmante.

Seguí leyendo los detalles del caso mientras ella se retiraba, hombros, ojos, boca y porte vencidos. El pelo caía ocultando su cara. En la oficina se respiraba un raro halo de compasión, piedad, injusticia y solidaridad no muy comprensible pero tristemente compartidos.

El juicio se celebraría en pocos meses.

Cerré el expediente y lentamente lo archivé en la "F".

martes, 23 de diciembre de 2008

EL VIEJO PARAGUAS

Lo cerró tratando de no mojarse. La lluvia era intensa, miró el cielo con ojos blandos. Entró en la estación. Quería llegar pronto a la casa de su infancia. Miró su billete, aún faltaba una hora para la salida.

Entró a la cafetería de la estación y dejó el chorreante paraguas en el paragüero.

Pidió un café con leche caliente y dos tostadas. El cristal empañado no dejaba ver hacia el exterior.

Se adentró en sí mismo rememorando el clásico olor de los desayunos de su niñez. El padre en una punta de la mesa, su hermano menor, él mismo con su pelo liso y reluciente, la madre solícita...

El camarero trajo lo pedido. No cabían las comparaciones, aunque también fue reconfortante beber ese café con leche. Pagó, salió, subió al autobús. Su pelo blanco y raleando se reflejaba en el cristal de la ventanilla.

Al llegar a su ciudad natal y bajo la llovizna implacable se acordó de su viejo paraguas. El también pasaría a ser parte de sus recuerdos.

sábado, 29 de noviembre de 2008

ELLA

ME ENCANTA MI NUEVO ASPECTO
Ella me miraba con ojos suplicantes, pero yo estaba decidido a seguir en mis trece.
Vaya - me dijo, - Creía que todavía sentías algo por mí -
Yo observé su boca húmeda y su naricita insinuante. En otros tiempos me desvivía por ella, pero diversos acontecimientos habían separado nuestras vidas.Volví a mirarla, lo hice con detenimiento, ella emitía un leve jadeo insinuante cerca de mi oreja.
No me produce nada – pensé - Realmente estoy seguro de mi decisión –
Ella insistía girando a mi alrededor, yo indiferente seguía mi camino, no pensaba parar, pero ella me seguía tratando de acompasar su ritmo al mío dando pequeños saltitos.Ya me estaba empezando a molestar, así que aceleré el paso.
Al fin había llegado. Me recibieron encantados, sabía que me esperaban.
Ella entró detrás de mí, supongo que también la esperaban. ¡Menuda coincidencia!
En realidad me fastidiaba un poco que entrara conmigo. Quería que ese día fuera inolvidable para mí. Era un paso trascendental en mi vida. Bueno tampoco era que me importara mucho, era una decisión normal en estos tiempos.
Me fastidió que la atendieran primero. Aún así seguía observándome con su mirada lánguida y turbadora. Al fin llegó mi turno.
Ella ya estaba en su sitio, sentada al calorcito para secarse.
Cuando terminaron conmigo, me sentaron a su lado. Mala suerte la mía. La miré con cierto resquemor. Me miró extrañada, creo que al fin empezaba a comprender. No me pesó. Al contrario me sentí muy bien como estaba. Puede ser que así comprendiera que ya no había nada entre nosotros.Hoy completaba mi transformación plenamente satisfecho.
Ella sentada a mi lado estaba confundida Ahora me miraba con asombro, su lengüita roja asomaba por la boca abierta, pero ya no acercó su leve jadeo a mi oreja.
¡Al fin lo había comprendido!
Desde hoy solo sería mi amiga si entendía que me podía aceptar tal como era.
Me miré al espejo satisfecho...

ME ENCANTA MI NUEVO ASPECTO....

domingo, 2 de noviembre de 2008

EL CABALLERO DE LAS BOTAS AZULES (inspirado en el maravilloso cuento de Rosalía de Castro del mismo nombre)

Llegó a la pequeña ciudad de Sinfonía una calurosa tarde del primer día de Agosto.
Las damas del lugar reunidas en la plaza de Do Mayor paseaban bajo los antiguos soportales luciendo peinados y vestidos acordes con las últimas tendencias de París o Londres. Sus niños magníficamente ataviados tenían modales tan rebuscados como los de sus madres que se encargaban de reforzarlos con miradas aprobatorias o no.
Los hombres sufrían bajo las camisas y chaquetas los efectos de las altas temperaturas secando el sudor de sus frentes con blanquísimos pañuelos sin intervenir en las recriminaciones maternas.
Los jóvenes y las muchachas sopesaban por el atuendo, actitud y gasto en las mesas que ocupaban ante sorbetes, helados o refrescos, el nivel económico de cada quien.
Pero desde que había llegado ese caballero de las extrañas botas, el ritmo de la ciudad había cambiado, ya no era la ciudad armoniosa de siempre.
Las muchachas se esmeraban en competir con tocados y joyas para seducir a ese apuesto joven que se alojaba en la fastuosa mansión, desocupada hasta entonces.
El duque - al fin se supo que lo era - llegó a la plaza caminando sobre sus relucientes botas, luciendo su estampa atildada pero sin afectación, saludando a diestra y siniestra con gran sonrisa. Él sabía que saludaba a la parte buena y mala de cada uno, por eso inclinaba dos veces la cabeza a la derecha y una a la izquierda.
Al instalarse en la mesa pidió agua tibia entregando un pergamino enrollado al lacayo que siempre lo acompañaba.
En la plaza de Do Mayor se hizo un profundo silencio al ver que el criado lo desplegaba y se disponía a leer.
Al entonar las palabras su voz fue brillante:

El que quiera concurrir
el día treinta a la mansión
a las diez debe asistir,
con suma puntualidad…

Un crescendo de agudos femeninos fue apagado por los golpes rítmicos que el Duque daba con el vaso en la mesa. Se hizo silencio y el criado prosiguió:

Puesto que habrá colación
se les ruega anticipar
cuántos han de concurrir
a esta inauguración.
Para ello una tarjeta
con su nombre entregarán
para ponerla en la mesa
que el Duque designará.

Entonces se escucharon diversas expresiones: brillantes, con misterio, con dolore, capriccioso, maestoso, flebile, patético, pomposo, con fuoco… Voces femeninas y masculinas, jóvenes y mayores, todos al unísono, fuerte o suave, moderato o alegre, vivace o andante, en acordes disminuídos o aumentados, modulando tonalidades que formaban un todo enarmónico.
Los cristales de negocios y casas acompañaban con trémolos y trinos ese fraseo incesante. Tal era la intensidad de los comentarios que nadie advirtió que el caballero de las botas azules se retiraba prestísimo de la plaza que lentamente fue quedando vacía.
Al día siguiente gran parte de los vecinos de Sinfonía acudieron al banco, otros al prestamista. Varios fueron a vender algunas pertenencias, todos para estar a la altura de tan importante invitación. Las mujeres no hablaban más que de lo que se pondrían, preocupándose muchísimo por el atuendo de las hijas casaderas. Las más adineradas viajaron a París o Londres a comprar telas y accesorios. (Danny Speas-1999)
En tanto, unos hombres consultaban a zapateros especializados a fin de conseguir unas botas iguales o por lo menos parecidas a las del duque, otros fueron con sus mujeres a Alemania y algunos viajaron a Italia por el original calzado. Fue inútil, ninguno pudo saber de qué material eran y como lograr ese color tan especial.
Hubo quien se coló en la mansión para averiguarlo, aunque no pudo llegar hasta el armario que guardaba el preciado secreto. Contaba, eso sí, que el lugar era de ensueño; las habitaciones tenían las paredes tapizadas de blanco con arabescos en rojo y oro. Los sillones y elementos eran rojos con detalles invertidos que hacían un efecto impactante.
Dijo que el jardín era inmenso con frescas glorietas donde se enredaban rosas de todo tipo, olor y color. Había además un gran lago artificial que se atravesaba por un puente cubierto de glicinas en flor que perfumaban el lugar.
Ese quien - panadero de Sinfonía - narró todo ello con lujo de detalles a los que estaban interesados no sin antes recibir una cierta cantidad “por su riesgosa osadía”. Una vez saciada la curiosidad y llena la caja convino con su mujer y sus hijas que emplearían lo ganado en renovar el local, la maquinaria y por ende los productos de su panadería.
La pequeña ciudad era todo preparativo, las modistas estaban atareadísimas, las señoras malhumoradas por los retrasos, los zapateros nunca habían hecho tantos pares de botas y de formas tan variadas, las peluqueras se afanaban transpirando al calor de planchas y planchitas para pelo en diversas pruebas de peinados y maquillajes. Así todos los negocios del lugar vieron un gran incremento en las ventas que supieron aprovechar muy bien.
Llegó el día treinta y en Sinfonía todos los habitantes del pueblo que se veían acicalados, emperifollados, enjoyados y calzados a la última acudieron puntuales a la mansión.
Cada uno ocupó la mesa con su nombre. Estas eran rojas como las sillas y la vajilla blanca tenía filetes de oro. Estaban ubicadas bajo una enormes stores de seda blanca que unidos en una alta punta formaban un pararrayos fosforescente. El piso del mismo color estaba unido a los laterales de la tela completando el decorado que los aislaba totalmente del exterior.
Todos elogiaron el detalle, por si hacía mal tiempo.
No se oía ningún ruido. Cuando todos estuvieron ubicados, sonó una hermosa música acorde al nombre de la ciudad. Enseguida se encendieron las luces hasta deslumbrar. Los convidados estaban expectantes y mudos. Entonces apareció el criado anunciando que el caballero de las botas azules había tenido un inconveniente y que se retrasaría un poco por lo que les rogaba lo disculparan. La gente asintió sin hablar.
Cuando había pasado otra hora algunos empezaron a quejarse suavemente por la descortesía del Duque. Las madres y las hijas pedían silencio a sus respectivos maridos y padres y contenían las ganas de probar los exquisitos manjares y bebidas que había sobre las mesas.
Pasó una hora más cuando el criado anunció a su señor que apareció sencillamente vestido con una gran caja en las manos. Venía sin calzar. Saludó sonriendo. La gente desconcertada no atinó siquiera a contestar. Con breves palabras agradeció su presencia y los invitó a comenzar con el festejo.
Las delicias atraían a todos pues había platos nunca vistos. Mientras tanto el duque abrió la caja extrayendo de ella las curiosas botas azules, las mostró a los concurrentes que las miraban maravillados pues brillaban más que nunca. Pasaba entre ellos sosteniéndolas en alto.
Cuando concluyó de mostrarlas las soltó y ante el asombro de todos, las botas revolotearon de mesa en mesa, evitando ser tocadas por los más ávidos. Luego comenzaron a elevarse lentamente hacia la parte más alta del curioso salón, hacia el pararrayos tan fosforescente como las propias botas.
Las cabezas hicieron lo mismo. La sinfonía que antes escuchaban se hacía cada vez más suave.
Estaban tan embelesados mirando las maravillosas botas brillando en lo alto, que no sintieron como la carpa se elevaba hacia el infinito llevándolos lejos de la ciudad de Sinfonía.

jueves, 26 de junio de 2008

EL MAR EN RIAZOR - CORUÑA - GALICIA

Incansable viejo - niño
constructor y destructor
juguetón bravo - bravío
generoso proveedor.

Reposado y calmo mar
que a mis ojos se prestaba
pues mirando el horizonte
a mi mente acicateaba.

Tengo el olor del salitre
en mi memoria fijado
sal y espuma, yodo y algas
que en la orilla reposaban.

Es guardián de mil secretos
constructor y destructor
incitante - relajante
generoso proveedor.

Hasta mis pies llegó ufano
incitándome a viajar
mar afuera alma adentro
el lejano y viejo mar.

Hoy lo evoco viejo - niño
bravo - bravío - constante
que acariciando la costa
arena y rocas modela.

Recordando aquel perjume
afincada en el no-mar
yodo y alga, arena y roca
en mi siempre quedarán.

viernes, 23 de mayo de 2008

ORBALLO DE AMOR (Lluvia de amor)

Es lo que cae sobre mi corazón al dejar Galicia...
Es lo que me acompañará en esta nueva etapa de mi vida...
Es lo que recibí de todos mis amigos y amigas, de mis pacientes, de mis alumnos...
Es lo que me colma y realiza como ser humano.
Es lo que me brinda Coruña en estos días tan suyos, nublados, lluviosos, que invitan al recogimiento interior, donde quedan adheridas como pulpos las vivencias en mi alma.
Cosas pequeñas, triviales pero entrañables para atesorar como sin obviar ninguna.
Gestos de amor estampados a fuego, cada uno con su característica, con su forma particular de brindarse, de recibirme, de despedirme, de halagarme, de abrazarme aún sin abrazo, de contenerme y de quererme.
No hay distancia, estaremos para siempre el uno, la una, en la memoria del otro, la otra... sabiendo que en el camino que nos tocó recorrer algo nos enriqueció, nos hizo crecer, cambiar, elegir, madurar, aprender juntos....

En esta mañana de orballo en el tren rumbo a Vigo (como si del tren de la vida se tratara), veo la lluvia caer como una bendición, como mi bautismo a una nueva etapa en la vida.
Dejo mi reconocimiento y amor a las amigas y amigos que compartieron mi camino en España

A TODOS Y TODAS: ¡¡GRACIAS!!

miércoles, 30 de abril de 2008

A PARTIR DEL 2 DE MAYO ESTE BLOG QUEDA EN SUSPENSO: GRACIAS POR COMPRENDERLO

EL QUE QUIERE PUEDE (Reflexiones hasta que reabra el blog)

Sí, somos todos capaces de hacerlo, aunque tomar la decisión no es fácil, por eso son muchos lo que no lo realizan.
En mi caso fue cortar con todo de golpe solo con la ropa y algunos recuerdos.
Alejarme de la familia fue lo más duro.
Trasladarme a un país nuevo, incorporar costumbres diferentes, empezar a buscar trabajo, cambiar de trabajo, evaluar posibilidades de trabajo por cuenta propia, decidirme, organizarlo, sacar permisos, hacer una inversión cuidando hasta el mínimo detalle y gasto.
No tener amigos, estar sola totalmente, hasta forjarlos de nuevo, aunque amigos con otros intereses y otras formas de relacionarse de entender las cosas, otras comidas, otras costumbres.
Tragarse el orgullo de lo que uno hizo y que se hace de diferente manera, con otras tramitaciones y nomenclaturas para adaptarse a lo nuevo por hacer. Acomodarse a horarios, semáforos, formas de conducir y relacionarse diferentes.
Aprender expresiones y recordar las diferencias para tratar de no imponer lo que uno trae en su haber y por ende tragar con lo nuevo y sobre todo sonreír y ser amable siempre sin denotar la tristeza y el desconcierto de los primeros tiempos.
Luego viene la adaptación, pues sí, todos somos capaces de cambiar conductas y costumbres lo que trae aparejado cambiar un poco la forma de ser, madurar, tratar de hacer valer el propio punto de vista sin que sea malinterpretado.
Eso trae crecimiento.
Y luego está el otro cambio, el que hay que volver a reinventar, revertir todo cuando vuelves a tu lugar de origen, al lugar del que te fuiste, al lugar que ahora está ocupado y que hay que retomar compartiendo y tratando de que compartan y en el que además todo cambió pues el tiempo trae inexorables cambios y no todos agradables.
La tolerancia, paciencia, adaptación, sentido del humor, sentimientos y emociones que hay que desarrollar, afinar y controlar es mucha, en fin no me quiero ir por las ramas.
Pero el que quiere: puede.

UNA PELÍCULA ARGENTINA PARA VER

 https://www.instagram.com/reel/DSQj3VTjjX0/ CABALLOS SALVAJES Excelente película con la actuación de HÉCTOR ALTERIO.      Poco para decir q...