Se preguntarán que hace una lechuga criolla en la foto ¿verdad?
No es un error. Ayer le tocó a mis hermosos peces comerla y quise compartir con vosotros lo que quedó hoy:
Es que les encanta lo descubrí un día que les puse un trocito al leer que se les podía dar en un libro sobre peces...
Y desde ese día les pongo así, es decir con la nervadura hacia arriba, una hoja en la pecera más o menos cada 15 días.
Pues aquí los vemos de lo más felices con su hoja de lechuga. Me perdí una foto donde el más grande traía un trozo en la boca y lo iba comiendo casi entero.
Hoy les quedan algunos trozos sueltos que siguen comiendo.
No soy muy hábil sacando fotos, lo pueden decir muy bien Tawaki y Franziska que son unos genios de la fotografía, pero para festejar el día del animal estas pocas son suficientes para conocer a mis encantadores peces.
Son cinco... los que están a la vista y el limpia fondos que siempre está en la casita o en el caracol grande,solo sale a comer cuando quiere y se pega el cristal, donde se le puede ver la pancita como una ventosa.
Aquí la última y peor foto... no me di cuenta que la televisión estaba encendida... Fueron todos a comer como si fuera su último día, o como si fuera un helado de chocolate y dulce de leche...
Adoro mis pecesitos, contemplarlos da una gran serenidad, ponerles el alimento diariamente un momento de alegría para ellos pues siempre quieren comida, me recuerdan a las gallinas que comen en todo momento.
Estos tienen varios años y no crecen mucho pues sólo les doy de comer por la mañana y a veces salteo un día.
Y así festejo el día del animal como ellos... me digo que son tan pequeños para llamarlos animales, pero en definitiva entran en esa categoría.
La literatura es imaginarse o querer averiguar lo que está al otro lado: más allá del umbral de la habitación, detrás de la puerta entornada que nuestra mano empujará o de la puerta cerrada con una llave que tal vez nos estará prohibido buscar; al otro lado de un río, detrás de una silueta azul de montañas...
miércoles, 29 de abril de 2015
lunes, 6 de abril de 2015
LA ÉTICA DE LOS SALVAJES
El film “Doce Años de esclavitud” revive los horrores de otro tiempo. Sin embargo, la esclavitud fue un progreso humanitario respecto de la guerra de exterminio. Decía el vencedor al vencido: “Tu vida me pertenece, podría matarte. Pero elijo dejarte vivir. En adelante serás mi esclavo y vivirás para servirme”.
Este fue el caso de la guerra de cuatro siglos entre indios y cristianos, en la Argentina. Puede considerarse que finalizó con la Conquista del Desierto del General Julio Roca, en 1879. Tratándose de dos naciones que guerreaban por un mismo territorio, la lógica era implacable: una debía absorber a la otra. De este modo, a los prisioneros se los incorporaba como esclavos, sin otro derecho que el de permanecer vivos y servir a los vencedores. Cuando el Ejército Argentino dispersaba a una indiada y acometía las tolderías, en el siglo XIX, se tomaban centenares de prisioneros. Los “conas” (guerreros) eran ejecutados o remitidos a Martín García. Las chinas se repartían entre las familias acomodadas de Buenos Aires. Los chinitos y mozos jóvenes eran entregados en las estancias, para formarlos como peones de campo. Esta situación es retratada por algunos diarios de la época, que describían la desgarradora separación de la madre india y sus hijos, por ejemplo. Los porteños contemplaban abrumados este drama, y luego se encogían de hombros: “¡Es la guerra!”, decían. Y era una guerra que se libraba lejos: allá en la frontera. O sea: en el río Salado (ver actual Ruta 2) o la Guardia de Luján (donde ahora está la basílica) hitos que demarcaban los comienzos del territorio indio.
En cuanto al accionar de los malones o invasiones, era similar: se procuraba degollar o lancear a todos los varones en edad de combatir, raptando a las mujeres y niños, que servirían de esclavos en las tolderías. Tendemos a ver esta historia como un duelo entre buenos y malos. En otro tiempo, con un vistazo superficial a “La Cautiva” de Esteban Echeverría y algunas estrofas del Martín Fierro, decretábamos que los indios eran los malos de la película. Hoy se tiende a demonizar al General Roca como genocida.
En realidad, ninguno de ambos bandos pertenecía a Greenpeace o a los Derechos Humanos.
La realidad la vivió Santiago Avendaño, que fue cautivo de los ranqueles de San Luis entre los 7 y los 14 años. En su obra memorable, “Usos y costumbres de los Indios de la Pampa”, explica los valores morales que imperaban en la tribu donde se crió.
Algunos mandamientos: 1) La comida no se vende. La comida se da. En el mundo pampa no existe la idea de que un individuo instale una fonda, o almacén, o bar, para vender comida o bebida. Más bien, en los toldos, la bebida se convida, y el huésped que no acepta ofende al anfitrión. Es cierto que los indios acudían a las pulperías, masivamente, a canjear sus cueros de potro, león, tigre, zorro, guanaco, sus mantas y quillangos, sus plumas de avestruz, por botellas de caña, yerba y azúcar. Practicaban el canje, porque el concepto del dinero les resultaba desagradable. Aún así, compraban y vendían: pero esta era una práctica de la frontera, donde las costumbres cristianas se entrelazaban con las indias. 2) El caballo no se niega. Cualquier ser humano que se allegue a una toldería y pida ayuda, recibirá gratuitamente un caballo o dos. En el desierto, andar a pie es la muerte segura. De manera que cualquier indio apartará un caballo de su tropilla y lo dará al forastero, para que salve su vida. 3) La hospitalidad es obligatoria. Si bien el indio considera básicamente que el cristiano es su enemigo, por tratarse de un extraño que le disputa su espacio vital, lo acepta como refugiado. Muchos blancos, pidiendo ayuda, han sido recibidos en los toldos sin ningún inconveniente. Un indio les dio su poncho, otro sus mantas, otro algunos cueros, otro un caballo, y así el extraño logró plantar su toldo entre los ranqueles, antes incluso de saber la lengua o mapudungún. 4) La venganza es sagrada. Los indios consideran absurda (e infructuosa) la costumbre de denunciar los crímenes ante la Justicia. Para ellos, no hay satisfacción más grande que cobrarse una ofensa, y en la persona del causante. El indio podía estar comiendo tranquilamente su puchero de potro y, al ver cerca al ofensor, levantarse, matarlo de una puñalada y luego sentarse para seguir comiendo. Rechazaban la idea de poner en manos de otro lo que correspondía a la responsabilidad de cada uno. 5) El hombre es propietario de sus esposas e hijos. Es él quien ha comprado las mujeres y ha engendrado los hijos. Por lo tanto, si los daña o los mata, afecta a su propio patrimonio. El indio no permite que un juez de paz, un comisario, un comandante, encarcele o castigue a sus hijos. No acepta que el estado los mande a la guerra, como los cristianos. Sólo él está autorizado a gobernar su casa. 6) El indio puede poseer todas las mujeres a las que alcance a alimentar: hasta tres. Pero si no es cacique ni pertenece a la sangre real, no pasa de este número. Un paisano cualquiera que apareciera con cuatro o cinco esposas, sería visto como un advenedizo. Digamos, un nouveau riche. Y no hay en las tolderías peor castigo que la murmuración. 7) Los indios se jactan de ser de buena estirpe, hijos de un hombre cabal (cüme huentrú) y de una esposa debidamente comprada, pagando el mafúnrequerido por sus padres. Este precio se compone de hacienda vacuna, caballos, piezas de plata, mantas y cueros, todo lo que ha sido convenido en una solemne negociación. ¡En cambio, los cristianos no pagan nada a los padres de la chica, sino que le pagan al cura (patiru) que no tiene ningún mérito en las virtudes de la muchacha! Absurdo. Los cristianos son tan egoístas que no les importa ver a sus suegros con hambre. Dicen los pampas: el cristiano es tan mezquino que hasta le puede vender la comida a su propia mujer. 8) Los esclavos existen en todas partes del mundo: son los prisioneros a los que se les permite vivir. A los indios les da por adoptarlos como hijos. Por eso, para el cautivo, su amo es su “tata” o chachay, mientras que su ama es lapapay. Ahora bien: los indios tienen varias esposas. Siempre hay, entre ellas, una más querida por el cautivo: a ella la llamará ñuqué. Mami. Así lo hizo Santiago Avendaño, que llamaba papá a su secuestrador, el cacique Caniú.
Son tan distintos los valores morales de los indios, que resulta ilustrativa la siguiente historia. En 1863, el joven Juan Esteban Calfucurá estaba a cargo del maestro Francisco Larguía, de la escuela Catedral al Norte de Buenos Aires. En ocasión de llevarlo a visitar a su padre, el gran cacique chileno Juan Calfucurá, se aprovechó el viaje para tramitar, en las tolderías de Salinas Grandes, el rescate de varias cautivas. El jefe entregó una mujer blanca a Larguía, con estas palabras: “Llévela y por el camino puede dormir con ella, después la entrega a su marido”. Respondió Larguía: “No, jefe, los cristianos no nos acostamos con la mujer de otro”. A lo que repuso Calfucurá: “Eso es una zoncera y una mentira de usted”.
Avendaño desmentía indignado las versiones sobre torturas a los cautivos cristianos, como el despellejamiento de las plantas para que las cautivas no se fugaran:¿A dónde iban a ir, a pie, en medio del desierto?
Pero entonces: ¿Cómo es posible que gente tan razonable como los ranqueles robara ganado y mujeres, incendiando casas y degollando cristianos? Según Calfucurá, se trataba sólo de cobrar la renta por la tierra, que pertenecía en justicia a los indios.
De paso (se decía) “en una les ajustaban todas”.
ROLANDO HANGLIN, Me cedió gentilmente esta crónica.
Las fotos son tomadas de Google imágenes.
Deseo que les resulta tan interesante como a mí y también los invito a visitar su blog.
jueves, 2 de abril de 2015
¡FELIZ PASCUA!
Para compartir con amor
mi cocina se engalana,
todo muy artesanal
aunque de confitería
no salga.
Y como es un buen pretexto
para saludar
A TODOS...
BUENA PASCUA
les deseo
aunque se rían de esto...
miércoles, 18 de marzo de 2015
RAFAEL OBLIGADO (27-1-1851--- 8-3-1920)
EL ALMA DEL PAYADOR
Cuando la tarde se inclina
sollozando al occidente,
corre una sombra doliente
sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina
con luz brillante y serena
del ancho campo la escena,
la melancólica sombra
huye besando su alfombra
con el afán de la pena.
sollozando al occidente,
corre una sombra doliente
sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina
con luz brillante y serena
del ancho campo la escena,
la melancólica sombra
huye besando su alfombra
con el afán de la pena.
Cuentan los criollos del suelo
que, en tibia noche de luna,
en solitaria laguna
para la sombra su vuelo;
que allí se ensancha, y un velo
va sobre el agua formando,
mientras se goza escuchando
por singular beneficio
el incesante bullicio
que hacen las olas rodando.
que, en tibia noche de luna,
en solitaria laguna
para la sombra su vuelo;
que allí se ensancha, y un velo
va sobre el agua formando,
mientras se goza escuchando
por singular beneficio
el incesante bullicio
que hacen las olas rodando.
Dicen que, en noche nublada,
si su guitarra algún mozo
en el crucero del pozo
deja de intento colgada,
llega la sombra callada
y, al envolverla en su manto,
suena el preludio de un canto
entre las cuerdas dormidas,
cuerdas que vibran heridas
como por gotas de llanto.
Cuentan que en noche de aquellas
en que la Pampa se abisma
en la extensión de sí misma
sin su corona de estrellas,
sobre las lomas más bellas,
donde hay más trébol risueño,
luce una antorcha sin dueño
entre una niebla indecisa,
para que temple la brisa
las blandas alas del sueño.
en que la Pampa se abisma
en la extensión de sí misma
sin su corona de estrellas,
sobre las lomas más bellas,
donde hay más trébol risueño,
luce una antorcha sin dueño
entre una niebla indecisa,
para que temple la brisa
las blandas alas del sueño.
Mas si trocado el desmayo
en tempestad de su seno,
estalla el cóncavo trueno
que es la palabra del rayo,
hiere al ombú de soslayo
rojiza sierpe de llamas,
que, calcinando sus ramas,
serpea, corre y asciende,
y en la alta copa desprende
brillante lluvia de escamas.
en tempestad de su seno,
estalla el cóncavo trueno
que es la palabra del rayo,
hiere al ombú de soslayo
rojiza sierpe de llamas,
que, calcinando sus ramas,
serpea, corre y asciende,
y en la alta copa desprende
brillante lluvia de escamas.
Si entonces cruza a lo lejos,
galopando sobre el llano
solitario, algún paisano,
viendo al otro en los reflejos
de aquel abismo de espejos,
siente indecibles quebrantos,
y, alzando en vez de sus cantos
una oración de ternura,
al persignarse murmura:
¡El alma del viejo Santos!
Yo,
que en la tierra he nacido
donde ese genio ha cantado,
y el pampero he respirado
que al payador ha nutrido,
beso este suelo querido
que a mis caricias se entrega,
mientras de orgullo me anega
la convicción de que es mía
¡la patria de Echeverría,
la tierra de Santos Vega!
donde ese genio ha cantado,
y el pampero he respirado
que al payador ha nutrido,
beso este suelo querido
que a mis caricias se entrega,
mientras de orgullo me anega
la convicción de que es mía
¡la patria de Echeverría,
la tierra de Santos Vega!
Nació Rafael Obligado en un
hogar de antiguo cuño porteño, el 27 de enero de 1851. Su infancia y su
adolescencia transcurrieron, casi íntegras, en una estancia de sus padres - don
Luis Obligado y Saavedra y doña María Jacinta Ortiz Urién - a orillas del río
Paraná. Inicia estudios en la Facultad de Derecho, pero los abandona en breve.
Su vocación lo lleva al estudio de los clásicos, antiguos y españoles,
"ansioso de lograr, dice su hijo Carlos, el dominio de la expresión sobria
y limpia, que no solía preocupar suficientemente a los jóvenes poetas de su
generación".
Pasó gran parte de su infancia
en la casa que la familia tenía a orillas del Paraná, donde aprendió a querer
al paisaje, a sus criaturas y a la naturaleza.
El paisaje familiar deja en él
huella muy honda, tal como la vemos en las Poesías, aparecidas en 1885, que se
ampliarán más tarde. Muy corta, es verdad, pero ella basta para discernir a
Rafael Obligado un lugar alto y de honor en Hispanoamérica.
Ya entrado en años se casa en
1886; tres años después, en 1889, le nombran correspondiente de la Academia
Española. Viaja muy poco, sin alejarse mucho de su patria, y, en uno de estos
viajes por las provincias mediterráneas argentinas, recoge los elementos de sus
Leyendas.
Es uno de los fundadores de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y su consejero
y vicedecano en varias oportunidades. De ella recibe, en 1909, el doctorado
Honoris Causa. Sus últimos treinta años nos lo muestran alejado de toda labor
literaria. Siente vacilar su salud y se traslada a Mendoza hacia fines de 1919.
Su existencia, dividida entre el estudio y la meditación, el hogar y el manejo
de sus posesiones rurales y su fortuna, se extingue allí el 8 de marzo de 1920.
Sus restos descansan en su ciudad natal: Buenos Aires.
(Fotos tomadas desde el AutoBus a mi paso por La Pampa)
sábado, 7 de febrero de 2015
MARÍA ELENA WALSH
Los remito a Wikipedia pues su obra es tan vasta que si les interesa podrán verla allí, lo que puedo decirles es que su creatividad y lo amplio de su actividad hacen que merezca la pena leerlo.
Precisamente estos días pasé por Mitre y Moreno zona céntrica de mi barrio, donde colocaron un mural cerámico recordándola.
Grandes y pequeños seguimos escuchando sus hermosas canciones, tiernas, divertidas y que encantan a todos.
Por otra parte en mi carrera de docente como profesora de música nos hemos divertido cantando, actuando y representando muchas de sus canciones.
Por otra parte en mi carrera de docente como profesora de música nos hemos divertido cantando, actuando y representando muchas de sus canciones.
FIDEOS FINOS
Voy a contarles lo que había
entonces en Ramos Mejía:
Había olor a tía,
veredas con pastito
y, tras la celosía,
un viejo organillero con monito.
Y había por los caminos
muchísimos fideos finos.
Había un cielo entero
por donde navegaban las hamacas
y leche que el lechero
traía, no en botella sino en vaca.
Había lluvia en tinas
y patios con ranitas adivinas.
y una gallina clueca
mirándonos con ojos de muñeca.
Había en cada rato
un gato navegando en un zapato,
y había en la cocina
una mamá jugando con harina.
LA VACA ESTUDIOSA
Había una vez una vaca
en la Quebrada de Humahuaca
Como era muy vieja, muy vieja,
estaba sorda de una oreja.
Y a pesar de que ya era abuela
un día quiso ir a la escuela.
Se puso unos zapatos rojos,
guantes de tul y un par de anteojos.
La vio la maestra asustada
y dijo - Estás equivocada.
Y la vaca le respondió:
¿Por qué no puedo estudiar yo?
La vaca, vestida de blanco,
se acomodó en el primer banco.
Los chicos tirábamos tiza
y nos moríamos de risa.
La gente se fue muy curiosa
a ver a la vaca estudiosa.
La gente llegaba en camiones,
en bicicletas y en aviones.
Y como el bochinche aumentaba
en la escuela nadie estudiaba.
La vaca de pie en un rincón,
rumiaba sola la lección.
Un día toditos los chicos
se convirtieron en borricos.
y en ese lugar de Humahuaca
la única sabia era la vaca.
MARCHA DE OSIAS
Osías el osito en mameluco
paseaba por la calle Chacabuco
mirando las vidrieras de reojo
sin alcancía pero con antojo.
Por fin se decidió y en un bazar
todo esto y mucho más quiso comprar.
Quiero tiempo pero tiempo no apurado
tiempo de jugar que es el mejor
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.
Quiero un río con catorce pececitos
y un jardín sin guardia y sin ladrón.
También quiero para cuando esté solito
un poco de conversación.
Quiero cuentos historietas y novelas
pero no las que andan a botón
yo las quiero de la mano de una abuela
que me las lea en camisón.
Quiero todo lo que guardan los espejos
y una flor adentro de un raviol
y también una galera con conejos
y una pelota que haga: goool!
Osías el osito en mameluco
paseaba por la calle Chacabuco...
Quiero un cielo bien celeste
aunque me cueste
de verdad, no cielo de postal
Para irme por el este y el oeste
en una cápsula espacial.
Quiero un cielo bien celeste
aunque me cueste
de verdad, no cielo de postal
Para irme por el este y el oeste
en una cápsula espacial.
Y con esta última canción los dejo pensando que lo pasaron bien junto a mí, volviendo a ser niños.
lunes, 26 de enero de 2015
VIDAS ANÓNIMAS 4
El
9 de Enero de 2015, mi amigo- poeta-bloguero TORO SALVAJE, escribió esta
poesía, casi prosa, haciendo una semblanza de vida que en pocas líneas refleja
fielmente el aislamiento en el que están sumergidas ciertas personas.
Generalmente
leemos poemas románticos, de paisajes, políticos, de protesta, de grandes
pasiones…
Pero
este me pareció fuera de los tópicos acostumbrados.
VIDAS
ANÓNIMAS 4
Lucía
no sale hoy.
No
quiere.
No
tiene ganas.
Y
aunque quisiera
tampoco
saldría.
Está
sola.
Y
no le gusta salir sola.
Ya
no tiene amigas de verdad.
Tiene
sucedáneos
de
amigas
a
las que no aguanta.
Tiene
una hermana
viviendo
en Bélgica
de
la que hace años
no
sabe nada.
Sus
padres
están
internados
en
una residencia.
Y
ella
está
internada
en
una vida
cada
vez más horrorosa.
Nadie
la llama.
Excepto
de vez en cuando
un
par de conocidos
tan
falsos o más que ella
a
los que no le apetece ver.
Una
vez estuvo
a
punto de casarse
pero
no se decidió
porque
el pretendiente
era
poco para ella.
Tiene
mucha ropa.
Tiene
la nevera llena.
Y
tiene dinero en el banco.
Y
tiene también
un
tumor silencioso
que
todavía no se ha manifestado.
Trabaja
en una multinacional
desde
hace muchos años
y
es una de las empleadas
que
parecía
que
iba a llegar a todo
y
se quedó
a
las puertas de nada.
Le
gustan las películas de llorar.
Tiene
bombones para esta noche.
Y
una gran manta.
Y
una botella de anís
como
amable compañía.
También
tiene dos gatas
Con
las que habla cada vez más.
Y
muy a menudo
se
mira
y
se remira
en
el agotado espejo.
Y
por mucho que se autoengañe
la
verdad es insobornable.
Tiene
muchísimas canas
Una
considerable papada
Y un
ejército de varices
en
esas piernas
flacas
y acartonadas
que
la sostienen
desde
hace más
de
cuarenta años
y
que hace tanto
que
no son acariciadas.
Y
últimamente Lucía
después
del anís
ante
el espejo
y
con voz medio ebria
siempre
se pregunta
qué
ha hecho tan mal
para
estar pudriéndose en vida
como
una auténtica desgraciada.
viernes, 16 de enero de 2015
UN PERRO HA MUERTO

Élida de Diego publicó este poema y yo lo he puesto porque es muy bello y sentido...
Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerto.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
Pablo Neruda
Pablo Neruda
martes, 6 de enero de 2015
LOS REYES QUE NO LLEGAN
Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda la gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y un mundo de miel.
Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.
MIGUEL HERNANDEZ
miércoles, 24 de diciembre de 2014
jueves, 11 de diciembre de 2014
LA CASA RENOVADA
Nunca mejor dicho, romper, llegar a las entrañas, inyectar, poner aislamientos, reboques, pintura...
Hubo un cambio que no se nota pero que durará un tiempo:
¿Hasta cuándo?
No sabemos... Esperemos que sea bastante.
Hasta ahora no se ha vuelto a inundar, han hecho algunas obras que parecen dar resultado, veremos qué pasa.
Mucho ruido, polvo y tiempo.
Tiempo.
¿Alguna vez nos preguntamos para qué sirve el tiempo?
En este caso para mejorar, un esfuerzo físico y mental grande, también fue grande el esfuerzo económico, pero el dinero al igual que el tiempo no tiene medida cuando es necesario.
Ahora llegó el momento de disfrutarlo y también de esperar que el tiempo acompañe sin la rudeza destructora de la indomable Naturaleza.
Ahora tengo tiempo y lo voy a disfrutar gastándolo a gusto en ... LA CASA RENOVADA...
![]() |
| El dormitorio de mi hija |
![]() |
| Vaciar bibliotecas |
![]() |
| Comer en cualquier parte de la casa |
![]() |
| Sacar de un lado, poner en otro, libros con plantas y maletas todo en un perfecto cambalache, como dice el tango. |
![]() |
| Poniendo la puerta nueva en el patio de mi hija |
![]() |
| Vaciar el placard |
domingo, 26 de octubre de 2014
CAMINO DE RIO
![]() |
| Río de La Plata - Martínez - Pcia de Buenos Aires |
que se hace fino al continuar
que va sin rumbo a destino incierto,
igual por tierra que allende el mar.
Caminos varios buscó mi pie
y a recorrerlos sin rumbo fui
de los misterios que allá encontré
cuento que nada redescubrí.
La mente vuela por los recodos
del manso río que va hacia el mar
siguen mis pasos por otras sendas
que otros hollaron sin descansar.
Caminos varios que al recorrerlos
siempre me empujan a buscar más
busca mi alma cosas perdidas
y siempre pienso; un paso más.
Vuelvo a ese río ya recorrido
descubro cosas que ayer no vi
las emociones siempre desbordan
al caminante que indaga más.
Las mismas piedras ya más gastadas
el agua mansa que no es la misma,
la hierba nueva, el árbol viejo
aunque ese río parezca igual.
que va sin rumbo a destino incierto,
igual por tierra que allende el mar.
Caminos varios buscó mi pie
y a recorrerlos sin rumbo fui
de los misterios que allá encontré
cuento que nada redescubrí.
La mente vuela por los recodos
del manso río que va hacia el mar
siguen mis pasos por otras sendas
que otros hollaron sin descansar.
Caminos varios que al recorrerlos
siempre me empujan a buscar más
busca mi alma cosas perdidas
y siempre pienso; un paso más.
Vuelvo a ese río ya recorrido
descubro cosas que ayer no vi
las emociones siempre desbordan
al caminante que indaga más.
Las mismas piedras ya más gastadas
el agua mansa que no es la misma,
la hierba nueva, el árbol viejo
aunque ese río parezca igual.
ENERO 2008
domingo, 7 de septiembre de 2014
ALGUNAS SUGERENCIAS PARA VIVIR UN POCO MEJOR...
William Shakespeare decía:
“ Siempre me siento feliz, ¿ sabes por qué ?
Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele.”
Los problemas no son eternos, siempre tienen solución,
lo único que no se resuelve es la muerte.
No permitas que nadie te insulte, te humille o te baje la autoestima.
Los gritos son el arma de los cobardes, de los que no tienen la razón.
Siempre encontraremos gente que te quiere culpar de sus fracasos,
y cada quien tiene lo que se merece.
Hay que ser fuertes y levantarse de los tropiezos que nos pone la vida,
para avisarnos que después de un túnel oscuro y lleno de soledad,
vienen cosas muy buenas "NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA".
Por eso disfruta la vida porque es muy corta,
por eso ámala, sé feliz y siempre sonríe,
sólo vive intensamente para ti y por ti. recuerda:
Antes de discutir . . . . Respira.
Antes de hablar . . . . Escucha.
Antes de criticar . . . . Examínate
Antes de escribir. . . . Piensa
Antes de herir . . . . Siente
Antes de rendirte . . . . Intenta
Antes de morir . . . . . . . VIVE . . ! !
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas,
sino aquella en que cada individuo aprende a vivir,
con los defectos de los demás y admirar sus cualidades.
Que quien NO VALORA lo que tiene, algún día se lamentará
por haberlo perdido y que quien hace mal algún día recibirá su merecido.
Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir,
da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas.
Recuerda, a veces de quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias!
Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro.
Una
persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas en
los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa, " ESTOY BIEN ".
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