¿Qué siente esa señora que se hizo mayor? Siente que los cumpleaños entre sus pares son cada vez más reducidos. Cada vez las primas, hermanas, cuñados y amigas de un sexo u otro son menos, algunos por distancia otros por incapacidad para moverse y otros porque nos miran desde las estrellas. Aunque la alegría del encuentro, los mimos y honores son los mismos, los regalos se complican por tallas y porque “tenemos de todo” y porque no podemos comer esto o lo otro. Los perfumes no a todos sientan o gustan y el presupuesto está reducido. El amor reina junto con los recuerdos que algunos no recuerdan y que el más o la más memoriosa avivan para regocijo o extrañeza de los demás. Se saltan los regímenes porque la pastillita ayuda a degustar cosas que diariamente no acostumbramos a comer. Sana y amorosa costumbre la de los cumpleaños, donde se saca la vajilla como antes y donde la torta reina casi siempre con una velita y un número delator y se canta con voz no tan afinada y armoniosa pero con énfasis, para que el próximo sea tan bueno o mejor que éste y recordemos lo que no recordamos hoy, porque la memoria ya recuerda los recuerdos cuando quiere y cuando puede recordar.
La literatura es imaginarse o querer averiguar lo que está al otro lado: más allá del umbral de la habitación, detrás de la puerta entornada que nuestra mano empujará o de la puerta cerrada con una llave que tal vez nos estará prohibido buscar; al otro lado de un río, detrás de una silueta azul de montañas...
jueves, 16 de junio de 2022
domingo, 5 de junio de 2022
¿QUÉ SIENTE ESA SEÑORA QUE SE HIZO MAYOR? - - - 4
¿Qué siente
esa señora que se hizo mayor sin darse cuenta? Siente que no cuenta anécdotas
porque todo parece anodino ínfimo y repetido comparado con las anécdotas de
ahora tan estimulantes. No las cuenta porque ya las contó dos veces y no
parecen interesar. Ella podría contar que bailaban en familia, en pareja, con
los grandes, con los chicos. Ahora, en cambio, hay multitudes que se reúnen en
fabulosos recitales. Podría contar que viajó y disfrutó viendo paisajes y
gentes diferentes. Esa señora que se
hizo mayor sin darse cuenta no tiene tiempo para aburrirse, es tanto lo que
hace que no entiende cómo la gente puede aburrirse y por tanto es aburrida.
Ella siempre está rondando por la casa haciendo algo para no aburrirse, porque
no es bueno ser aburrida. No se aburre porque está cultivando sus plantas,
cocinando “algo rico” o haciendo gimnasia, hablando con amigas, leyendo el
periódico o un libro nuevo o releyendo uno viejo, escribiendo en la computadora y en el celular, saludando a los vecinos,
caminando por su barrio y también un poco más lejos... cosa que no cuenta... ¿Qué siente esa señora que se hizo mayor sin darse cuanta? ¿Quieren que les cuente? Pues esa
señora lo escribe porque para los demás no cuenta lo que cuenta.
lunes, 16 de mayo de 2022
¿QUÉ SIENTE ESA SEÑORA QUE SE HIZO MAYOR --- 3
¿Qué siente esa señora que se
hizo mayor sin darse cuenta? Siente que la alimentan sus recuerdos de docente,
añora el trabajo con niños de todas las edades. Esa señora mayor daba música y
gimnasia a niños de cuatro a trece años. Aprendió mucho de esos niños. Ella
observaba, pero ellos la hacían mirar más allá y crear más allá. El límite es
el cielo con los niños y es bueno volar y seguir su ejemplo. Esa señora mayor
reconoce que ahora los niños tienen otros intereses, aunque muchos sean
impuestos por los padres para ocuparlos en su tiempo libre. Tiempo que ya no es
libre, pues la pandemia impone nuevos rumbos a los intereses y atan a niños,
jóvenes, padres y mayores a ordenadores, celulares y clases por zoom. Esa señora
mayor siente que esto ya se está convirtiendo en una adicción que en muchos
casos es tan nociva para padres como para hijos. Esta señora mayor siente que
el aislamiento por Covid produjo un aislamiento adicional que se está convirtiendo
en un aislamiento mayor, en un aislamiento perpetuo que será bastante difícil
de desaislar pues están todos aislados.
lunes, 2 de mayo de 2022
¿QUÉ SIENTE ESA SEÑORA QUE SE HIZO MAYOR? ---2
¿Qué siente esa señora que se hizo mayor sin darse cuenta?
Cuenta que ya se leyó un tomo, el primero de: EL NOMBRE DEL VIENTO... una historia diferente. Cuenta que se interesa por la literatura y que descubre a un escritor que la atrapa con sus relatos. También cuenta que hay que leer de todo para entender cómo piensan los jóvenes, como descubren nuevos mundos, cosas y fantasías que no tienen que ver con lo que ella leía en sus tiempos. Mil ciento y pico de páginas que empezó con recelo pero que está tan bien escrito que se le pasaron en un suspiro. Patrick_Rothfuss lleva la historia con maestría... Esa señora que se hizo mayor cuenta que empezó el segundo tomo de la trilogía: TEMOR DE UN HOMBRE SABIO, de mil ciento ochenta y nueve páginas. Va por la quinientos cuarenta y cinco y llena sus momentos vacíos entre otras actividades que no puede realizar porque van diez días de tormentas de verano seguidas. Impredecibles tormentas, fuertes, arrasadoras, con vientos casi huracanados que en algunos sectores provocan inundaciones y destrozos. Esa señora que se hizo mayor sin darse cuenta, cuenta que su humor está como el tiempo, cambiante, tormentoso, aunque hay momentos en que el sol asoma y todo cambia y que, aunque el cambio sea breve, entonces comprende que la vida es cambio y entonces cambia porque todo cambió.
jueves, 21 de abril de 2022
QUE SIENTE ESA SEÑORA QUE SE HIZO MAYOR -- 1
¿Qué siente
esa señora que se hizo mayor sin darse cuenta? Siente que ya no la tienen en
cuenta. Siente tristeza, pero una tristeza dulce porque llegó la hora de
comprender, que pasó a cuarto plano, que ya no es tercero y que casi es un
quinto. Siente que todo lo que sabe no sirve más que para ella porque los que
están alrededor saben sus propias cosas, sus propios aprendizajes, sus propios dolores.
Esa señora que se hizo mayor sin darse cuenta, mira con paciencia algunas veces
y otras con el hondo dolor de sentir la decadencia que trae el tiempo, aunque solo
en su cuerpo ya que no en la mente, y sigue leyendo
estudiando, escribiendo,
dibujando, moviéndose, sacando melodías
al piano y más. Esa señora que se hizo mayor sin darse cuenta se mira con amor
porque sabe que se lo merece que fueron muchos años de esfuerzo, diferente al
esfuerzo de los tiempos modernos pero un gran esfuerzo que al fin es, fue y
será el mismo esfuerzo de todos los esfuerzos que hicieron, hacen y harán todas las personas.
martes, 8 de marzo de 2022
LA VELA ROSA
AVISO: Este disparatado cuento fue escrito por mí en el año 2003.
También aviso que puede herir la sensibilidad del lector. No lo había publicado por eso pero fueron épocas en que mi fantasía volaba a la par de mis sueños.
El que avisa no es traidor...
LA VELA ROSA
A
la luz vacilante de la vela la escena parecía fantasmagórica.
El
personal del hospital recibió el apagón con lúgubre humor. El generador se
había estropeado el día anterior, por lo que ya estaban cancelados tratamientos
y operaciones. Ahora se sumaba este
corte general producido por las tormentas que arreciaban sobre la zona. El
hospital blanco apenas se distinguía emplazado entre añosos árboles.
En
el gran salón parecía imposible que sólo hubieran puesto un velón sostenido por
un pie de hierro en el que calzaba perfectamente. Era de grandes dimensiones
más ancho que alto, color rosa fuerte esparcía una llama alargada y potente que
a veces mecía las sombras acunando a los enfermos que se aquietaban con su
vaivén y otras se estiraban afinándose y picoteando hacia lo alto del amplio
salón enervando los ánimos. Seguro que lo trajeron de la capilla para poner
menos velas y faroles que podían ser peligrosos.
Desde mi lugar de control rodeado de teléfonos alarmas y computadoras
observaba todo detrás de la mampara ubicada en el entrepiso, ésa era mi tarea.
Menuda noche me esperaba para estar sin luz y sin comunicación con el exterior.
El
Dr. Interrogo estaba sentado en un rincón con las manos en los bolsillos. El
efecto de luz y sombra hacía que su largo cuello y su cabeza calva
sobresalieran exageradamente del delantal, su nariz afinada y curva completaba
el perfil. Conversaba con Fantel, el enfermero de turno. De complexión fuerte y
maciza, sus labios gruesos se extendían hacia adelante al hablar y sus manos
gordas y toscas tenían un cierto parecido a la forma de sus pies calzados con
zapatos anchos redondeados exageradamente en la punta. Dina estaba cerca de
ellos. Siempre que los miraba emitía una risa aguda y estridente que yo no oía
desde aquí pero que conocía muy bien. Sus dientes finos y alargados brillaban
bajo el efecto de la luz mortecina. El psicólogo siempre con el mismo gesto en la
cara la miraba indiferente, en cambio, Fantel tenía las pupilas dilatadas por
el deseo que la risa de Dina le provocaba, esto se acrecentaba por el
acomodamiento de sus pequeños ojos a la escasa luz.
Simodo,
el de la habitación veinte, con su giba deformante replegó sus cortos brazos y
piernas y se tiró en el piso. Quedó encogido sobre sí mismo cerca del médico,
como buscando refugio a su temor ya que Fantel siempre lo acosaba asustándolo
con su poderoso cuerpo abusando de su jerarquía. León, el nuevo de la diecisiete
se había acercado a la señora Gesbra, que recelosa y ágil trataba de mantener
la distancia con sus característicos saltitos al desplazarse. Sus lacios pelos
a rayas entre negras y blancas, contrastaban con los desprolijos y largos pelos
pardos del muchacho y sus almendrados ojos.
Deyanira,
estaba de pie, estática, contemplando el velón que ahora tenía un profundo cráter
rosa. En su interior, un gran lago se agrandaba en el centro sin desvirtuar su
nítido contorno. La chica de figura sin formas y con los brazos colgando a los
lados, se mimetizaba con el cirio encendido. El color de sus cabellos rojos
irradiaba hacia él encendiendo el rosa y éste volvía para reflejarse en sus
ojos y su bata blanca. Su mirada oscilaba entre el velón y la hermosa cabellera
de Hércules. Éste se entretenía en
apilar las mesas y sillas desparramadas por el lugar. Sus musculosos brazos
brillaban por el sudor. Cuando terminó se quedó mirando a Deyanira con ojos
enamorados, ella lo miraba pudorosa pero su mayor atención se concentraba en la
llama, como hipnotizada. Era en esos momentos que Hércules protegiendo a Gesbra
observaba atentamente a León controlando sus movimientos ya que éste se
acercaba cada tanto a ella con bastante agresividad. Bastaba una mirada de
Hércules para que León se alejara moviendo su melena con rabia y emitiendo
gritos extraños.
No
había monitores ni cámaras funcionando yo sólo podía verlos y mal a través de
la mampara de mi puesto de control. Deyanira siempre de pie, se había
interpuesto entre la vela y mi mirada produciendo un raro efecto, pues la llama
parecía salir del centro de su cabeza quedando unificadas. Agudicé mi mirada.
Algo mayor a mi comprensión sucedía en el rincón. Me esforcé más, sacudí la
cabeza, cerré los ojos unos segundos, los abrí nuevamente. No podía creer lo
que estaba viendo allí abajo. Con rápido movimiento pulsé la alarma, no
funcionaba. Quedé paralizado.
La
cara de Dina se había transformado y reía cual hiena mostrando sus babeantes y
afilados dientes. El cuello la calva y la nariz del doctor eran un gran signo
de interrogación, casi un garfio. La libidinosa y riente hiena tenía sujeto al
Dr. Interrogo entre sus extremidades, y libaba en su metálico cuello, haciendo
realidad sus deseos de poseerlo, de fagocitarlo. Él seguía con las manos en los
bolsillos, siempre en su rincón, siempre con su interrogante en la cabeza,
aunque ahora lo sacudían pequeños estertores mientras un líquido rojo dibujaba
axones y dendritas en su delantal.
Fantel
fregaba y chupaba con su alargada trompa el cuerpo de la excitada Dina que
seguía emitiendo carcajadas y sorbiendo por el cuello las vísceras del doctor. Las
enormes orejas de Fantel se movían abanicando la llama que hacía contorsionar y
danzar las sombras. Simodo seguía replegado,
su cabeza no se veía, totalmente metida en su cuerpo y ahora semejaba un caparazón.
Sobre él la terrible pata de Fantel se movía al ritmo de su enorme cuerpo
excitado. Éste presionaba más fuerte complacido y voluptuoso, cada vez que su trompa
recorría las intimidades de la complaciente Dina, al fin liberada feliz,
sorbiendo y recibiendo.
León
alcanzó a la señora Gesbra que quedó tendida en el suelo moviendo sus patas. Su
cuerpo de hermoso pelaje a rayas blanco y negro se cubría de sangre mientras el
león hincaba sus dientes en el estilizado cuello con demencial hambruna. La melena
y los ojos de León brillaban a la luz de la vela. Gesbra ya no se movía. Hércules
no llegó a tiempo. Al aproximarse, su cuello iba adquiriendo más volumen, sus
venas tensas dibujaban ríos en la piel, desde atrás rodeó con un brazo el
cuerpo de la fiera, el pecho al máximo de fuerza. Con el otro brazo, bíceps y
tríceps preparados para la acción, retorció la cabeza del joven animal en un
solo movimiento. León cayó desmembrado, cuerpo y melena abatidos, sus ojos
reflejaban la luz de la enorme vela ya en la mitad, consumiéndose.
Desde mi lugar quería moverme y gritar pero no emitía sonido y mi cuerpo
no respondía.
Deyanira
miraba fascinada el velón que, cada vez más rápido, continuaba su danza de picoteo hacia el techo, alargando y
extendiendo la llama. Se acercó más. Cuando se sumergió en el profundo cráter,
su cabellera roja avivó el fuego y fueron todo cirio todo lago todo lágrima
rosa, roja. Desde mi lugar no podía oler ni oír, pero mis sentidos vivían esa
sensación acre.
Imaginé el grito desgarrador de Hércules que extendió sus manos hacia
Deyanira. Ella lo atrajo hacia sí envolviéndolo en su quemante fuego, en un
abrazo de amor y muerte. Escuché sin oír el crepitar de sus cabellos. También la risa de Dina y el grito orgásmico
de Fantel. El caparazón de Simodo quebrándose bajo las pesadas patas de Fantel
bailando su danza gozosa. El suave gorgoteo de la sangre de Gesbra y el
silencio mortal de León.
Yo
estaba horrorizado. En gesto rutinario seguía pulsando la alarma sin recordar
que no había luz. Detrás de la mampara, todo era fuego, retorcimiento,
crepitar. Todo frenesí, amor, odio, sometimiento, ansia, dolor. Liberación.
Corrí
buscando ayuda que no ayudó, las escaleras se estaban desmoronando, las paredes
despedían un calor sofocante y en el aire había un desagradable olor que traté
de impedir cubriéndome con el delantal.
Los bomberos llegaron retrasados por la
tormenta, por el barro, por los árboles caídos por un aviso que no llegó a
tiempo. Miré desde afuera como las llamas se extendían. Después solo quedaron nubes de humo negro que
ennegrecieron más las paredes del viejo hospital. Poco quedó de él solo camas
paredes quirófanos y cuerpos calcinados.
Lo que más asombró a los peritos fue que entre
los restos calcinados del salón, hallaron
dientes, garras y esqueletos de animales. También desconcertó el
hallazgo de un extraño garfio sin fundir.
Mi
explicación satisfizo a todos pues hubo concordancia con los peritos: Una
imprudencia habría producido el fatal accidente.
Luego todo fue silencio. ¿Se
habrían desprendido sus espíritus, o sucumbirían a la locura nuevamente?
En
mi cordura yo también fui silencio.
jueves, 20 de enero de 2022
ENCIENDAN LA CÁMARA
Río Piloña a su paso por Infiesto
Todo es perfecto en mi casa materna. Serenidad. Luz. Todo en ella respira afecto y recuerdos. La voz de mi hermana interrumpe mis pensamientos:
- Gonzalo, no iré a la ceremonia. - Quiero tener la fabada a punto... - Cuántos vinieron contigo?
- Solo tres Florinda...No te preocupes por ellos, son muy sencillos. Contesto masticando con deleite el pan y la mermelada caseros...
Miro alrededor. La vieja casa de la aldea remodelada ha cambiado notablemente. Estoy orgulloso de haber podido contribuir.
- Ahora soy un errabundo, Florinda. Tuve que hacer trueques con otros cámaras para que me tocara Asturias. Ayer nomás estaba en Salamanca, y luego de aquí aprovechamos para cubrir la nota en la costa Francesa sobre las consecuencias del hundimiento del Prestige.
Es grato sentir su abrazo. Caminamos así hasta el coche. Ya en él, un último vistazo al hogar paterno. Reconforta volver a las fuentes de vez en cuando. Uno recarga pilas.
Vuelvo a concentrarme en el camino. Mis
ayudantes ya estarán esperando. Infiesto bulle de alegría. Campanas y bombas
anuncian el comienzo de la fiesta. El día promete sol. Eso ya es buen augurio
en estas tierras.
Se dirigen hacia el palco junto a la comisión de fiestas. Manos, vítores y aplausos los acompañan. Giro la cámara hacia la derecha, la banda del lugar ataca con las marchas de siempre. La gente aplaude la interpretación. Trombones, trompas y trompetas reflejan colores y deforman las figuras. Despliego toda mi estrategia para que la filmación salga al aire sin los reflejos que produce el sol.
El jefe de ceremonias controla a los monaguillos. Las señoras de la parroquia reparten hojas con los cánticos del día y canastitas con pétalos de flores blancos. El coro de jóvenes se sitúa a la izquierda del palco. El profesor es nuevo, no lo conozco no parece de la zona. Sus dedos poco entrenados apenas si rasguean la guitarra ensayando el acompañamiento. Hacia el costado, hay un grupo de danzas con los coloridos trajes típicos de la región que se ha sumado al conjunto.
La orquesta comienza con nuevos bríos, los tamboriles redoblan la llegada. Enciendo la cámara. Los niños dan brincos compitiendo para ser los primeros en ver al oficiante. Cae una lluvia de pétalos blancos a su paso. La gente bullanguera y curiosa multiplica sus demostraciones de alegría. Enfoco firme las oscuras ventanillas del lujoso coche que gira levemente y se detiene cerca de la escalerilla del palco.
- Señores: ¡Después de tantos años
esperando… tenemos nuevo párroco...!
Bajan cuatro eclesiásticos. Raro, en mis tiempos solo asistía el vicario. Suben al palco de honor colocándose dos a cada extremo de las autoridades. La seda y el dorado de su ropa relucen al sol. El Alcalde y su señora los saludan. Ellos mantienen las manos bajo la elegante casulla bordada y responden con un sobrio movimiento de cabeza.
- Mi cámara no lo capta...!
- Ahora sí...!
- Señoras, señores: Aquí está…! ¡Ha llegado el nuevo cura...!
Tiro del cable para correr. Cojo la cámara con energía. Julio me sigue, Genaro tras nosotros. Imágenes y sonidos salen al aire en directo...
Sigo enfocando a los falsos eclesiásticos hasta que suben a la limousine. Estoy cerca. El guitarrista ya está frente a ella apunta y dispara a la frente del conductor que cae hacia un costado.
Sigo grabando, jadeando por la carrera y la excitación
interior, corro de a un lado a otro. Enfoco a la alcaldesa que llora y grita mirando
horrorizada sus manos y su pecho cubiertos de sangre.
-Me duele Bety!... Verás que maja es Florinda... Te querrá tanto como yo.}
Florinda sigue con la mano en alto...... Beatriz con la mano en mi estómago...
Rosa
Favale
30-1-2003
(*)
Lengua o variedad del Asturiano.
Infiestu: Infiesto, localidad de Asturias.
Miravete: declive en Cordillera al sureste de Villaviciosa, Asturias, España.
Borrín: niebla
Fesoria: Azada
jueves, 23 de diciembre de 2021
FELICES FIESTAS!!
sábado, 4 de diciembre de 2021
EL PANQUEQUE PARA CELÍACOS NO ES PROBLEMA
domingo, 14 de noviembre de 2021
UNA PREPARACIÓN PARA TODO
Hay bizcochos que son para muchas variantes, le decimos torta, o budín o marmolada o como quiera cada uno nombrarla.
Es tan sencilla que siempre sale bien. La ilustración es de nuez y pasas de uva.
Eso sí, va siempre con un molde Savarín, es decir con agujero en el medio o en molde de budín inglés o pan lactal como quieran llamarlo.
Este es un molde Savarín desmontable, el mío no lo es. No es necesario, pues la torta se despega bien en todas sus variantes.El mío es así, de 24 cms.
También tengo este acanalado, queda bonito. Lo único es que hay que enmantecar y enharinar muy bien. Eso sí, sacudir para sacar el excedente de harina en todos los casos.
Medir todo con la misma taza, (yo
uso de café con leche)
2 Tazas de harina leudante
1 Taza de azúcar… a mí me parece mucha yo le pongo ¾ de taza
Poner en un bols harina y
azúcar
Si la quieres con forma de budín en el alargado...
Ahora las variantes:
Si la querés de limón potente, tendrás que comprar esencia de limón y ponerle 1/2cucharita de postre. Ponerle limón exprimido no funciona, probé y no es lo mismo.
En los dos casos se le puede poner canela a gusto.
De nueces solas o de nueces y pasas… Se pasan por harina quitando bien el excedente y agregarla a la mezcla ya sea la básica o la de chocolate.
Tipo budín inglés: Agregar a lo seco 2 Cucharadas de leche en polvo. A la mezcla ½cucharita de agua de azahar… junto con la esencia de vainilla… Al final… Agregar a gusto frutas secas y glaseadas, pasas, o chips de chocolate, que se pasaron por harina para que queden arriba... Más o menos 1 taza en total no más.
Esta es conveniente ponerla en molde de budín inglés grandecito (el de super lactal) y en el horno: primero 15 minutos de mediano a fuerte y luego se baja y se deja suave 1 hora. Es la única de las variantes que lleva más tiempo y tiene una vuelta más.
Siempre llenándolos hasta la mitad porque crece… o molde de pan lactal largo o en pirotines para sacarle un sombrerito y ponerle dulce de leche…
Cuando te pongas práctica verás que se pueden hacer de muchas formas y siempre quedan bien… y si fallan seguir probando.
Y si inventas otra variante me lo dices…
viernes, 22 de octubre de 2021
REUNIÓN DE AMIGAS
Al fin un respiro!! Después de dos años con prohibiciones alternadas, con temor a reunirnos y altibajos en las familias al fin está puesta la mesa.
Fueron llegando de a poco, cada una con un paquetito de amor y delicias. Abrazos apretados en cada arribo, preguntas atropelladas con o sin respuesta por la urgencia de mirarnos y reconocernos.
Que me dejo el tapaboca, que me lo saco. Todas vacunadas con dos dosis. Que lo sacamos, y sí. Lo sacamos y surgieron las sonrisas y las palabras a borbotones.
Llegó el brindis del rencuentro, improvisaciones, palabras amorosas, buenos deseos, alegría y sonrisas.
Luego charla formal, cada una contando experiencias, gratas y non gratas pero juntas, apoyándonos como siempre que hizo falta.
Finalmente recuerdos y ocurrencias para reír y disfrutar del momento y la libertad, del rencuentro y la salud.
GRACIAS POR VENIR AMIGAS!!
sábado, 2 de octubre de 2021
J A I R O - LOS ENAMORADOS
lunes, 20 de septiembre de 2021
EL CAMPITO DE CIUDADELA
Ayer un día espléndido… de helados, sol,
paseo por el parque, sin prisa, buscando una sombra para descansar un poco.
Pletórico de alegrías varias, jóvenes jugando al vóley, padres con sus hijos
comprando copos de nieve o manzanas caramelizadas. Niños andando en bicicleta y
madres acunando a sus pequeños.
No faltó un picadito, la infaltable pelota
escapando de los límites y atreviéndose hasta nuestros pies. Mayores
devolviendo el tiro y rememorando tiempos idos. Infaltable práctica de gimnasia
y también los adeptos a correr o trotar.
Diferentes mesas de cemento donde algunos
disfrutan de ajedrez o damas, pensadores del aire libre.
Libres de barbijos aunque las
precauciones continúan están los amantes del mate compartido, eso sí, sigue la
costumbre de llevar cada uno el suyo. Para mí no es lo mismo aunque no queda
otra. Cuando el mate pasa de mano en mano une, invita a las bromas,
confidencias y al cercamiento de los corazones.
El cielo está totalmente despejado. Junto
a árboles añosos y diversos distribuidos en el centro y algunos cerca de los
caminos hay claros donde pequeños arbolitos apuntan al cielo. Es la renovación
del futuro paisaje.
Rodeando los senderos recorrimos la periferia que tiene aproximadamente 1 km. Cambiando
opiniones, y hablando de bueyes perdidos, recorrimos esos mismos senderos
varias veces, ni lo notamos. No los sumé.
Ese fue el preludio de una primavera que
se aproxima, pero hoy todo cambió rotundamente. El invierno se despide con
vientos fuertes, cielo cubierto y todo lo que él sabe hacer.
Es el campo más extenso de 3 de Febrero en Ciudadela Norte, tiene más o menos la extensión de 3 manzanas y es mantenido por la Municipalidad y los vecinos.
miércoles, 1 de septiembre de 2021
EL EXTRAÑO VIAJE DE ISABEL Y ROSA
Hacía muchos años que no nos veíamos, así que Isabel decidió viajar a Argentina con sus dos nietos, uno rubio, inquieto y sonriente y el otro de pelo más oscuro más tranquilo y también siempre alegre que corría por la casa de aquí para allá.
- ¿Estamos en La Florida? - Preguntó Isabel. Yo no tenía ni idea.
Precisamente por la derecha venía un viejo camión hacia donde estaba el avión.
Cuando el motor estuvo montado se hicieron pruebas con gran ruido. Las rocas y el suelo arenoso temblaban y nosotros también. Y allí me desperté…
UNA PELÍCULA ARGENTINA PARA VER
https://www.instagram.com/reel/DSQj3VTjjX0/ CABALLOS SALVAJES Excelente película con la actuación de HÉCTOR ALTERIO. Poco para decir q...














